Un vecino de A Coruña compró en 2012 un boleto de La Primitiva premiado con 4,7 millones de euros, pero falleció dos años después sin llegar a saber que se había convertido en millonario. Su familia conoció posteriormente la existencia del premio a través de la Policía.Catorce años después de que se sellara aquella combinación, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña ha aclarado el destino que deberá tener el dinero: el premio, junto con los intereses acumulados, debe incorporarse a la masa hereditaria de José Luis Alonso, el propietario fallecido.Un despacho de Loterías, en una imagen reciente.-MANU GARCÍALa sentencia condena al propietario de la administración de loterías en la que se comprobó el boleto, a tres años y seis meses de prisión por un delito de estafa agravada. El tribunal considera probado que se quedó con el billete después de engañar a su legítimo dueño.El lotero le hizo creer que el boleto no tenía premioSegún el fallo, “urdió una estrategia de engaño, creando artificiosamente el argumento según el cual el boleto no estaba premiado”. Esta actuación llevó a Alonso, “a través de dicho engaño” y “con evidente ánimo de lucro”, a “la creencia de que no existía premio”. El ganador murió dos años después de haber comprado el boleto sin conocer que le correspondían 4,7 millones de euros. La resolución incluye la atenuante de dilaciones indebidas debido al tiempo transcurrido durante el procedimiento.La Audiencia también inhabilita al condenado para desarrollar cualquier profesión vinculada con Loterías y Apuestas del Estado durante el periodo de la condena. La administración de San Agustín ya ha sido clausurada cautelarmente. Su hermano, que ejercía como delegado provincial de loterías, ha sido absuelto de los delitos de encubrimiento y blanqueo de capitales. El tribunal considera que no existen pruebas suficientes de una “confabulación previa entre ambos”.La existencia de un testamento decidirá el repartoLa resolución establece que el premio y los intereses deben entregarse a la masa hereditaria de José Luis Alonso. El dinero se incorporará así a la herencia como el resto de los bienes que poseía el fallecido. La viuda y la hija de Alonso se personaron por separado en el procedimiento como acusación. El siguiente paso será determinar cómo debe repartirse el premio, una cuestión que dependerá de si el ganador dejó o no testamento.“Lo primero que hay que determinar en este caso es si existe el testamento, que son las últimas voluntades del causante, para respetar y conocer esa voluntad a la hora de sucederle tras el fallecimiento”, explica Irene Culebras, abogada especializada en Derecho de Familia. En caso de existir testamento, deberá respetarse lo dispuesto por Alonso. La letrada señala que una persona “puede designar libremente quién quiere que le suceda en sus bienes”, siempre que se mantenga la parte legítima que la ley reserva para determinados herederos, como los hijos.Un boleto de La Primitiva, en Andalucía.-MANU GARCÍAEl fallecido podría, por ejemplo, haber decidido dejar una parte de sus bienes a la Iglesia o a una organización social. El premio, aunque no figurara entre sus propiedades conocidas cuando murió, es un bien surgido ex novo que deberá incorporarse a la masa activa de la herencia. Si no hubiese testamento, se abriría una sucesión ab intestato. En ese supuesto, “es la ley la que establece quiénes son los parientes llamados legalmente a suceder” y, dado que existe una hija, esta “sería la heredera universal”, según explica Culebras.El cobro, sin embargo, no será inmediato. La sentencia de la Audiencia Provincial todavía no es firme y será recurrida ante el Tribunal Supremo, al menos por el lotero condenado. “Podría intentarse una ejecución provisional, pero estamos hablando de cantidades tan importantes que si después hay un pronunciamiento judicial adverso, se tendrían que devolver. Yo creo que aquí nadie va a mover nada hasta que esto no se resuelva de manera firme”, sostiene la abogada.