Hace unos años, la Universidad de Burgos se dio cuenta de que no tenía sentido continuar con la oferta de cursos de verano que había mantenido hasta la fecha, en la que era el propio profesorado, en el ámbito de su especialización, el que organizaba una serie de acciones formativas. Pensaba que debía ser la sociedad la que dijera a la institución académica en qué necesitaba formarse «porque justamente eso es la transferencia de conocimiento», recuerda Delfín Ortega, vicerrector de Relaciones Institucionales, Cultura y Proyección Social de la UBU. Buscaron cómo «aterrizar» ese discurso y encontraron en la Diputación de Burgos el aliado perfecto para impulsar su propósito: Lograr «una universidad abierta, útil y realmente conectada con el entorno». El... Ver Más