La Audiencia Provincial de Huelva ha confirmado la condena impuesta a tres menores que agredieron a una educadora social hasta dejarla inconsciente en un centro de protección de menores de la capital onubense.Los hechos ocurrieron durante la noche del 13 de septiembre de 2025, cuando la víctima se encontraba trabajando sola en el turno nocturno. Los tres menores permanecían internos en ese mismo centro. La resolución ratifica la sentencia dictada por la jueza de la Sección de Menores del Tribunal de Instancia de Huelva, que impuso a cada uno de ellos 16 meses de internamiento en régimen semiabierto por los delitos de coacciones y lesiones.La agarraron por el cuello y le quitaron las llavesSegún recoge la sentencia, los tres menores “actuaron de común acuerdo y con ánimo de conseguir, en contra de la voluntad” de la educadora, “desobedecer la normativa del centro”. Uno de ellos agarró a la trabajadora “fuertemente del cuello por detrás dejándola inconsciente en el suelo”, mientras otro de los menores esperaba. Aprovechando que la mujer había perdido el conocimiento, se apoderaron de las llaves que llevaba en el bolsillo del pantalón.Con esas llaves entraron en un despacho y cogieron las pertenencias de la educadora y las de un tercer menor. La agresión, sin embargo, no terminó cuando la víctima recuperó la conciencia. De acuerdo con los hechos probados, “los menores no depusieron su actitud”. El mismo joven que la había atacado previamente volvió a cogerla por el cuello y la arrastró. Posteriormente, dos de los menores trasladaron a la trabajadora hasta la habitación del tercero, sujetándola “con fuerza por las muñecas”.La acorralaron para conseguir salir del centroAl llegar a la puerta de la habitación apareció el tercer menor. Los tres acorralaron entonces a la educadora contra una pared y la obligaron a indicarles cuáles eran las llaves que permitían abrir la puerta del centro. El inmueble se encontraba cerrado y los jóvenes no podían salir. Después de obtener la información, lograron abrir la puerta y abandonaron las instalaciones.Como consecuencia de la agresión, la trabajadora sufrió erosiones en la parte anterior del cuello, cervicalgia y ansiedad. Además de una primera asistencia facultativa, necesitó tratamiento psicológico y médico o psiquiátrico de carácter curativo. La sentencia recoge también que la educadora social presenta como secuela estrés postraumático.Un centro de menores, en una imagen de archivo Tras los hechos, se adoptaron diferentes medidas cautelares. Para uno de los menores se acordó el internamiento en régimen semiabierto; para otro, la misma medida con valoración de salud mental; y para el tercero, internamiento terapéutico de salud mental en régimen semiabierto. La condena establece para los tres jóvenes 16 meses de internamiento, aunque los dos últimos meses se cumplirán en régimen de libertad vigilada. En el caso de uno de ellos, la medida consiste concretamente en internamiento terapéutico de salud mental en régimen semiabierto.Los condenados tampoco podrán aproximarse a menos de 200 metros de la víctima ni comunicarse con ella durante otro periodo de 16 meses. Además, deberán indemnizar conjunta y solidariamente, junto con sus representantes legales, a la educadora social con 10.200 euros por las lesiones y las secuelas derivadas de la agresión. La letrada de la Junta de Andalucía recurrió inicialmente la sentencia. La Audiencia Provincial de Huelva ha desestimado íntegramente ese recurso y ha ratificado la condena dictada por la jueza de menores.