La misma comunidad que construyó Signal —el estándar global del cifrado de mensajería— está atacando ahora el problema más difícil de la privacidad digital empresarial: cómo llevar el cifrado extremo a extremo a herramientas de colaboración tan complejas como Slack, Google Docs o Discord. El proyecto se llama Encrypted Spaces y está liderado por Nora Trapp, antigua responsable técnica de la Signal Foundation que ahora trabaja en el Applied Social Media Lab de Harvard, junto al profesor de Ciencias de la Computación de Johns Hopkins Matt Green, conocido como el criptógrafo público más influyente del mundo anglófono.Microsoft Research publicó sobre el proyecto el 11 de junio. Gizmodo lo publica hoy como noticia. El timing no es accidental: la Anthropic ban y el debate sobre quién controla la tecnología que usamos se cruza directamente con la pregunta de fondo de Encrypted Spaces, que es: ¿puede el proveedor de tu herramienta de colaboración leer lo que escribes en ella?El problema técnico que nadie había resuelto bienCifrar una conversación de dos personas en tiempo real —como hace Signal— es relativamente sencillo. Cifrar un documento que editan en simultáneo 50 personas, donde el sistema necesita saber quién tiene qué permiso, qué partes han cambiado, quién puede ver el historial de versiones y cómo se sincronizan los cambios en tiempo real sin que el servidor vea el contenido: eso es fundamentalmente más difícil.Ese problema lleva décadas sin una solución estándar que funcione a escala empresarial. Slack usa cifrado en tránsito y en reposo, pero Slack sí puede leer tus mensajes. Google Docs también. Microsoft Teams también. Eso significa que cualquier requerimiento legal, cualquier filtración de datos en el servidor o cualquier empleado con acceso interno puede leer lo que se escribe en esas herramientas.Encrypted Spaces aborda este problema con una arquitectura que los criptógrafos llaman «almacenamiento cifrado no confiable verificable». La idea es que el proveedor de la herramienta guarda datos cifrados sin tener las claves para descifrarlos. Los usuarios verifican criptográficamente que el sistema funciona como dice que funciona. Anthony Ronning, CTO de la startup de privacidad Maple, lo describe como «almacenamiento cifrado, no confiable y verificable.»Infraestructura, no productoEl detalle más importante de Encrypted Spaces es lo que no es: no es un competidor de Slack ni de Google Docs. Es infraestructura de código abierto para que los desarrolladores construyan sus propias aplicaciones cifradas sobre ella.«Queremos proporcionar la superficie tecnológica para que los desarrolladores construyan todas estas aplicaciones de forma que preserve la privacidad», explicó Trapp al magazine Wired. «Se puede pensar en ello como el protocolo Signal para las apps de colaboración», añadió Matt Green.La distinción es estratégica. Signal ganó tracción no compitiendo con los grandes de la mensajería, sino convirtiéndose en el protocolo que otras apps adoptan. La apuesta de Encrypted Spaces es que, si el problema técnico está resuelto a nivel de infraestructura y el código es abierto, las empresas que construyan sobre él tendrán ventaja competitiva sobre las que no lo hagan. El mercado hará el resto.Mi valoraciónLo que más me convence es la pedigrí del equipo. Nora Trapp y Matt Green no son emprendedores buscando capital: son investigadores que han dedicado su carrera al problema específico que están atacando. Si alguien puede resolver el cifrado de colaboración compleja a escala, son ellos.Lo que más me preocupa es la adopción empresarial. El cifrado extremo a extremo en herramientas de colaboración elimina la capacidad de las empresas de hacer auditorías de cumplimiento y de e-discovery en litigios. Las regulaciones de sectores como banca, sanidad y derecho requieren precisamente esa capacidad de acceso. El proyecto tendrá que resolver esa tensión regulatoria antes de que las grandes empresas lo adopten.Lo más estructuralmente significativo es el timing. Después del bloqueo de Anthropic, el debate sobre dependencia tecnológica y soberanía de datos está en su punto más álgido. Encrypted Spaces llegó en el momento exacto en que más gente está dispuesta a escuchar una respuesta técnica al problema de quién controla los datos en las herramientas que usamos.Mi predicción: Encrypted Spaces se convierte en la base técnica de al menos tres startups significativas antes de 2028. La adopción por grandes corporaciones tardará más, pero el mercado de apps de colaboración privada para sectores regulados —salud, legal, defensa— es el primer caso de uso obvio.Preguntas frecuentes¿En qué se diferencia Encrypted Spaces de usar Signal para el trabajo?Signal es excelente para mensajería uno a uno y grupos pequeños, pero no está diseñado para los casos de uso de colaboración compleja: edición colaborativa de documentos, gestión de proyectos, hilos de conversación con contexto largo, integración con herramientas externas. Encrypted Spaces pretende llevar el nivel de privacidad de Signal a esos contextos más complejos mediante una arquitectura que permite a los desarrolladores construir sobre ella.¿Cuándo estará disponible Encrypted Spaces?El proyecto está en desarrollo activo y fue publicado en GitHub, lo que significa que los desarrolladores pueden ya estudiarlo y contribuir. No hay fecha de lanzamiento de un producto de usuario final; la idea es que terceros construyan esos productos sobre la infraestructura. El anuncio de Microsoft Research el 11 de junio sugiere que hay interés institucional en acelerar el proceso.¿Es Encrypted Spaces financiado por Microsoft?Microsoft Research publicó sobre el proyecto en X, lo que indica interés, pero no hay confirmación de financiación directa. Matt Green y Nora Trapp trabajan en instituciones académicas (Johns Hopkins y Harvard respectivamente), y el proyecto parece surgir de la investigación académica más que de un vehículo de empresa privada.La noticia Veteranos de Signal quieren cifrar Slack, Google Docs y prácticamente todas las apps de colaboración con un proyecto de código abierto fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.