Educando a Milei

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En medio de los escándalos por corrupción que envuelven a figuras del gobierno y de otros apoyos de derecha al presidente Javier Milei, arriba a Argentina el empresario multimillonario Peter Thiel, una de las figuras más influyentes del sistema tecnológico estadounidense, con el no confesado objetivo de apuntalar al melenudo mandatario con la rectificación de su política libertaria e indicarle el camino para el control de los ciudadanos.Cofundador de Palantir Technologies, una plataforma de recopilación de enormes volúmenes de datos que opera con inteligencia artificial (IA), Thiel quiere instalarse en Argentina y su compra de una propiedad en Buenos Aires generan preocupación más allá del mero ámbito económico, tanto en organizaciones civiles y de derechos humanos, como en observadores y analistas argentinos.Thiel se autodefine, al igual que el presidente argentino, Javier Milei, como "anarcocapitalista" y "enemigo del Estado", convirtiendo a  Argentina en un laboratorio al respecto.La presencia de Thiel llama especialmente la atención, porque el Gobierno de Milei reivindica la libertad individual, pero, al mismo tiempo, está impulsando la creación de bases de datos y espejos virtuales de control de los ciudadanos, al tener el visitante definiciones muy polémicas respecto de la democracia, al disociarla de la libertad.SUCIA PALANTIRPalantir estuvo detrás del secuestro y traslado a EE. UU. del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de los procedimientos contra migrantes por las autoridades represivas estadounidenses, utilizando datos que hacen entrecruzamiento de bases de innumerables fuentes, como navegación de GPS, webcams, y redes sociales, y que Thiel esté en Argentina e incluso haya tenido reuniones con Milei y con ministros evidencia la intención del gobierno de Donald Trump de afianzar a su correveidile en la maraña de la inteligencia artificial y medios digitales.La empresa vendió servicios por 700 millones de dólares a la CIA, el FBI, y la NASA. Y por mil millones de dólares al Departamento de Seguridad de EE. UU.Ya el mes pasado Milei había anunciado la creación del programa "Gemelo Digital Social", una plataforma de IA que integrará grandes volúmenes de datos personales sobre salud, movilidad y hasta la participación en protestas, a fin de simular escenarios sociales y predecir su impacto, y, en este contexto llega Thiel al país para “educar” al libertario en un mejor control de la política pública de seguridad informática.En ese marco se produce la presencia de Thiel con una narrativa de la extrema derecha que toca temas que preocupan a mucha gente como el peligro que se corre en Argentina de perder la discusión en términos democráticos, porque muchos están exigiendo respuestas a los problemas de inseguridad, o de la facilitación de trámites públicos, y no les importa la vigilancia en este sentido, apunta la agencia alemana Deutsche Welle.SIN GOBERNANZA DE DATOSHace tiempo se alertó sobre la falta histórica de interoperabilidad entre las bases de datos públicos, por ejemplo, de los ministerios, a lo cual se suman problemas de ciberseguridad.Con su segunda reforma a la Ley de Inteligencia Nacional por decreto, Milei propició que los agentes de los servicios secretos puedan operar sin vigilancia judicial ni los debidos procedimientos legales bajo el pretexto de la seguridad nacional.También se habilitó a las fuerzas de seguridad a hacer ciberpatrullajes en redes sociales o en ámbitos web abiertos.Todo ello  genera la preocupación sobre los posibles acuerdos entre el Estado y las empresas de vigilancia y gestión de datos, como la de Peter Thiel, cuestionadas por haber utilizado sus capacidades en acciones como represión, persecución de migrantes y otros abusos. Además, esto se agrava por sus posturas públicas, que se perciben como favorables a prácticas que contribuyen al deterioro de la democracia a nivel global y en Argentina.Asimismo, se alerta sobre el hecho de que el Estado se está volviendo cada vez más opaco, se debilitan los controles sobre adquisición de herramientas tecnológicas con más posibilidad de controlar a la gente y de hacer inteligencia ilegal.Otro aspecto importante es la posibilidad de que los datos de ciudadanos argentinos se trasladen a EE. UU, también, supuestamente, sin los controles debidos, en el marco del Acuerdo entre Estados Unidos y Argentina sobre Comercio e Inversión Recíprocos (ARTI), firmado el 5 de febrero último.Todo ello ofrece virtualmente una respuesta afirmativa a la interrogante de si se utilizará a Palantir en la represión a las protestas en Argentina.