La robótica da un salto de altura: un humanoide se prepara para escalar el techo del mundo

Wait 5 sec.

Desde hace meses asistimos a una evolución permanente en las capacidades de los robots humanoides. Perfeccionar las redes neuronales y los sistemas de inteligencia artificial que impulsan a estas figuras les confiere aptitudes cada vez más específicas y con una mayor destreza. Los hemos visto en tareas domésticas como poner la lavadora o recoger la mesa y preparar el lavaplatos, pero ahora la idea es ir un paso más allá y que demuestren lo que pueden hacer ante desafíos en la naturaleza como escalar montañas.No es la primera incursión de este tipo de humanoides en el entorno deportivo; de hecho, el pasado mes de abril asistimos a cómo uno de ellos batía el récord mundial de media maratón. Sin embargo, el ingeniero Pablo Berlanga busca ahora un desafío literal de altura al modificar una unidad de la firma Unitree para convertirla en el primer androide escalador capaz de hacer cumbre en el Monte Everest. Por el momento Pemba, como ha sido bautizado el ejemplar, ya ha demostrado su valía al coronar con éxito los 6.263 metros del volcán Chimborazo en Ecuador.16 horas de ascensión hasta coronar el volcán Chimborazo Introducing Pemba. The first humanoid to climb to 20,000ft. Everest next. More below. pic.twitter.com/k1BHkRLYjm— pabs (@pabloberlangab) June 7, 2026 Ha sido el medio especializado Humanoids Daily el que ha recogido esta hazaña, un hito en el que la adaptación técnica de la máquina y el apoyo humano durante la ascensión han resultado cruciales. Pemba demostró una sorprendente autonomía al completar jornadas de marcha de hasta 16 horas, un exigente recorrido donde las largas caminatas y las pronunciadas pendientes pusieron al límite su resistencia física y sus sistemas de equilibrio dinámico.Y es que, pese a las modificaciones efectuadas para resistir la meteorología extrema y la orografía, el androide todavía se topa con barreras para las que su preparación no da respuesta, como los tramos que superan los 30 grados de desnivel. En esos puntos críticos fue necesario portear al robot; un esfuerzo compartido que, no obstante, permitió culminar la expedición con éxito y ver a Pemba caminar de forma autónoma sobre la cima del Chimborazo.Lo cierto es que las imágenes publicadas por el propio Pablo Berlanga en su perfil de la red social X ofrecen una secuencia verdaderamente distópica. Por una parte, muestran uno de los rincones más recónditos y hostiles del planeta, un entorno natural tradicionalmente restringido a los montañistas más experimentados; por otra, descubren a un robot humanoide ataviado con botas de nieve y chaqueta de alta montaña para combatir las gélidas temperaturas de una cumbre situada a más de 6.200 metros de altitud.Chimborazo, Mauna Kea y por último el EverestEl entrenamiento de Pemba para perfeccionar sus habilidades en escenarios agrestes continúa, y su ingeniero ya tiene marcado en el calendario el próximo objetivo. El reto intermedio consistirá en hacer cumbre en el volcán Mauna Kea, en Hawái, que registra una altitud de 4.207 metros sobre el nivel del mar.Con ello, Pablo Berlanga busca evidenciar que una adaptación técnica adecuada permite a las máquinas autónomas desafiar los entornos más extremos de la Tierra, un camino de preparación fundamental cuyo último paso ya está definido: el monte más alto del mundo, un coloso de 8.849 metros que medirá el verdadero potencial de Pemba.