Una investigación publicada en ResearchGate por el científico Heinz-Dieter Hauger propone que los sarcófagos de granito de 60 a 100 toneladas del Serapeum de Saqqara, el complejo funerario subterráneo de los bueyes sagrados Apis en Egipto, no pudieron haber sido arrastrados con rodillos y rampas porque el suelo de los túneles es esquisto blando con dureza 2,5 en la escala de Mohs, incapaz de soportar esa carga. La teoría alternativa propone un sistema hidráulico: flotación controlada usando el brazo Ahramat del Nilo y sedimentación posterior que inmovilizó las piezas