El martes fue Junts y hoy miércoles ha sido el PNV. Los partidos nacionalistas de centro-derecha de Cataluña y Euskadi fintan y amagan con salirse del bloque de investidura de Pedro Sánchez y pedir abiertamente la convocatoria de elecciones generales pero, al final, siempre encuentran un motivo para seguir, aunque sea un poco más, con sus dimes y diretes, con sus líneas rojas (en un sentido elástico: el de dónde se suelta y dónde se recoge el cable) como socios del autodenominado gobierno de progreso conformado por PSOE y Sumar. Ese motivo, de forma argumental, se llama Vox, aunque es evidente que tanto o más que la posible llegada de la ultraderecha al poder pesa la 'agenda' territorial que todas las fuerzas nacionalistas e independentistas tienen con el Gobierno que preside Pedro Sánchez a cambio de estos tres años de apoyo.Dios y el diablo...y una vela a cada uno. El PNV ha pedido en el Congreso de los Diputados al presidente Sánchez que convoque elecciones si no consigue aprobar los Presupuestos Generales de 2027 y rápidamente ha dejado claro su porqué: hay que plasmar en las cuentas los compromisos pendientes (si son con el PNV o con Euskadi eso ya es cuestión de matices). La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, lo ha dicho bien claro durante su intervención en la sesión del control al Gobierno de la Cámara Baja, al recordar que su presencia no es para "salvar la cabeza" del presidente de turno o defender los intereses del Estado español, "sino lograr acuerdos o medidas que favorezcan a Euskadi": que salga adelante la agenda vasca, vaya.El Gobierno se ha comprometido –de nuevo– a presentar Presupuestos, pero queda en el aire si esta vez va en serio o se trata, de nuevo, de una mera maniobra de distracción... en cualquier caso, en las filas del PNV estiman que ha llegado el momento de dar un paso adelante precisamente antes de que acabe la legislatura. Es cierto que, en su razonamiento, los nacionalistas vascos afirman que gobernar no es solo resistir, es sacar adelante leyes... pero aprovechan la extrema debilidad a la que los supuestos casos de corrupción han llevado a los socialistas para 'olvidar' que la legislatura entra –ahora hablamos solo de tiempos– en su recta final y no ha habido un solo año con Presupuestos propios, todo prorrogados. Por eso la portavoz Vaquero ha preguntado por los cómos, cómo se pueden sacar adelante los presupuestos en la situación actual, cuando no ha sido posible –es cierto que tampoco fue prioritario para 2024 y 2025– en tiempos más bonancibles políticamente hablando.Teatro de operaciones en Euskadi y CataluñaEs evidente que ni PNV ni Junts van a acompañar al PP –y a Vox– en una hipotética moción de censura, ni siquiera en una en la que hubiera el compromiso de convocar elecciones generales en cuanto se cumplieran los plazos legales, pero otra cosa sería forzar el adelanto electoral. En cualquier caso, si nos centramos en el PNV, hay que recordar que cualquier hipotética jugada tiene que contemplar otro importante factor, como es el gobierno de Euskadi. El PNV gobierna con el apoyo de los socialistas y las encuestas auguran un importante resultado para Bildu en las próximas autonómicas vascas... ¿qué harían los socialistas en este nuevo contexto, sobre todo si previamente ha habido un desaire en Madrid? Pues ya saben cuál es la primera máxima de la política: nunca se sabe.La ofensiva (de alcance limitado) del PNV se ha producido un día después de que Junts (formación que está más distanciada que el PNV del Gobierno) maniobrara, aliándose momentáneamente con el PP, para que se votase en el Congreso exigir un adelanto electoral, en lo que hubiera sido una suerte de cuestión de confianza encubierta. La mesa de la Cámara frenó esta iniciativa argumentando que es competencia solo del presidente del Gobierno la convocatoria de elecciones anticipadas.