El Consejo Regulador aprueba el pliego de condiciones que convertirá al sherry cask en Indicación Geográfica

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El Consejo Regulador de las D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar ha llegado a un acuerdo, por unanimidad, que permitirá que el sector pueda convertir el sherry cask –envinado de botas con jerez para envejecer posteriormente espirituosos– en una Indicación Geográfica Protegida atendiendo al nuevo criterio Artesanal-Industrial establecido por la Unión Europea (UE). De hecho, el sector llega justo, pero a tiempo, para conseguir esa indicación (desde ahora IGAI, acrónimo de Indicación Geográfica Artesanal Industrial) por el método reducido, al que pueden solicitar acceso todos los sectores europeos interesados que ya venían certificando un determinado producto, caso de Jerez y la licencia 'sherry cask', que data como tal de 2016.jerezGarcía-Pelayo celebra que la Junta impulse la protección del 'sherry cask', una "justicia histórica" Pablo Fdez. QuintanillaEn cualquier caso, los plazos aprietan. El Consejo Regulador ha celebrado este mismo miércoles un pleno extraordinario en el que se han cerrado los últimos flecos que quedaban sobre el pliego de condiciones de la nueva IGAI que quedaban pendientes, por lo que el sector llega a tiempo de presentar toda la documentación antes del 1 de julio en la 'ventanilla' de la Consejería de Agricultura de la Junta, ya que el plazo reducido se cierra ese día. Eso no significa que la IGAI se conceda automáticamente, pero sí que puede ser cosa de ocho meses o un año a lo sumo, una reducción considerable de los plazos respecto al proceso, vamos a decir, normal.Los principales cambios que vienen¿Y qué modificaciones habrá en el sherry cask cuando pase de ser una licencia a una IGAI? Pues básicamente dos. En primer lugar, hay que tener en cuenta que la licencia que emitía el Consejo Regulador se quedaba en el contenido, en el envinado de la bota, es decir, se certificaba que las bodegas que trabajan este segmento del negocio utilizaban equis tipo de vino de Jerez (oloroso, amontillado, Pedro Ximénez, etc)... tiempo, llenado de la bota, y poco más. Ahora, con la IGAI, el producto que se ampara incluye propiamente también lo que es propiamentela bota. En palabras del presidente del Consejo Regulador, César Saldaña, "vamos a pasar de certificar el envinado a certificar la bota envinada".Por ese motivo, entre otros, se ha creado una asociación en la que participan también los toneleros que están acreditados ante el Consejo Regulador, que no necesariamente elaboran las botas en el Marco de Jerez. Es decir, bodegas, viticultores y la tonelería van juntos en este interesante proyecto. En segundo lugar, al ser una IGAI, el producto queda inmediatamente amparado en todos y cada uno de los veintisiete productos de la UE y también en los países que tengan acuerdos al respecto con la Unión. Hasta ahora, cuando el Consejo Regulador detectaba un uso irregular o abiertamente fraudulento actuaba de parte, pero claro, era un asunto complicado y costoso... a partir de la IGAI la protección será mucho más amplia y, a la vez, rápida, ya que son las autoridades de cada país a las que les corresponderá propiamente actuar.Acuerdo general, flecos y 100 millones de eurosHabía un acuerdo general en dar este paso, pero después de varios meses de reuniones se llegaba, como tantas veces ocurre en política o en economía, a la reunión de este miércoles con algunos flecos, a menos de dos semanas del cierre para acceder por el plazo abreviado. Se trata de cuestiones bastante técnicas. Por ejemplo, el llenado inicial pasa del 85% al 95% del contenido de la bota, si bien se va a permitir que sea menor en el caso de los vinos de crianza biológica; se ha definido también el tipo de roble con el que se van a elaborar las botas para el envinado o, por ejemplo, se ha afinado también el contenido del código QR que acompañará todas y cada una de estas botas. Nombre de la tonelería, madera, vino e incluso el nombre de la empresa destinataria figurarán en la información que se podrá decodificar."Digamos que se han afinado distintas cuestiones que estaban pendientes, pero ya se había hecho un trabajo importante. Hay que tener en cuenta que el sherry cask ya no es cosa solo, o casi, de whisky, cada vez son más las empresas que se dedican a otras bebidas y lo solicitan, caso de ron o incluso tequila, que también envejecen en sherry cask. Además, hay que tener en cuenta que se tienen que poner de acuerdo bodegas, viticultores, ahora también toneleros... no siempre es fácil", afirma César Saldaña.El sherry cask mueve del orden de 100 millones de euros anuales, una cantidad muy importante para un producto que se pensó, en el momento de licenciarse, como un 'complemento' en la cuenta de resultados de las bodegas. Hace diez años, el sector aprobó dicha licencia para poner orden frente a distintas irregularidades de competidores que había detectado y, de paso, acercar el vino de Jerez a productos premium como suelen ser los que envejecen en estas botas, pero ni los más optimistas pensaban que se iba a alcanzar este volumen de negocio.