La plantilla de Tussam teme que el crédito de 12 millones para pagar a la Junta les acabe pasando factura

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La paz social en la empresa de autobuses de Sevilla ha terminado de saltar por los aires este miércoles. La totalidad de la representación sindical de trabajadores de Tussam ha abandonado este 17 de junio la sesión del Consejo de Administración después de que se aprobara un crédito de 12 millones de euros para cubrir la deuda del Consorcio de Transportes Metropolitano de Sevilla, dependiente de la Junta, una operación que rechazan "rotundamente". El crédito salió adelante con los votos a favor de PP y Vox.Los sindicatos aseguran que la decisión supone un "cambio radical" en la política seguida hasta ahora con los créditos y anuncian una "ruptura de las relaciones tanto a nivel empresarial como político". Insisten en que no permitirán que se repitan patrones del pasado que llevaron a una "situación límite". El plante lo protagonizó el Comité de Empresa junto a las secciones sindicales con representación: CGT, ASC, SITT, CCOO y CSIF. En un comunicado advierten de que emprenderán los movimientos que sean necesarios para asegurar el futuro de las casi dos mil familias que componen Tussam.El aviso ya estaba sobre la mesaEl choque venía anunciado. Un día antes, el 16 de junio, el Comité de Empresa y los sindicatos ya habían trasladado por escrito al Consejo su malestar ante la deuda del Consorcio y la "intención" de Tussam de pedir un préstamo para taparla. Los trabajadores no hablan de un simple retraso en una subvención. Denuncian un impago desde noviembre de 2025 por parte de una entidad que, a su juicio, aporta poco al transporte de la ciudad y cuyas garantías de pago siguen siendo, según afirman, ninguna. La representación sindical considera que aceptar la operación supondría una "inacción jurídica y política" y sufragar otras políticas de transporte a costa de la cuenta de resultados de Tussam.La propuesta, advierten, les recuerda a "tiempos pretéritos" que obligaron a la plantilla a un esfuerzo económico para salvar a la empresa de la mala gestión de directivos y consejeros de entonces. Por un lado, rechazan las pólizas de crédito que no estén orientadas a la inversión y al crecimiento de Tussam como empresa "referente y vertebradora" del transporte urbano de Sevilla y su corona metropolitana. Por otro, exigen a los consejeros que la falta de financiación —ya sea por el impago o por una modificación del convenio con el CTMS— la asuma el Ayuntamiento de Sevilla y no la propia empresa. Si el Consorcio es incapaz de gestionar los títulos de viaje de la corona metropolitana y mantenerse al día en las compensaciones, sostienen, la responsabilidad de garantizar el servicio recae en el consistorio y en Tussam, y no en "sufragar exclusivamente a una entidad que cobra pero no paga".