León XIV, «conmovido y edificado» por la acogida en España: No se podía dar por sentado

Wait 5 sec.

El Papa continúa impactado por las multitudes que han salido a las calles de España para recibirle durante el viaje de la semana pasada, pues «no se podía dar por descontado». También, por los testimonios que ha escuchado en los 22 encuentros públicos y en las reuniones que mantuvo, y que le han «edificado». Lo ha asegurado ante unos 20.000 peregrinos este miércoles durante la audiencia general, en la que ha resumido los mensajes de su viaje. Ha asegurado que su propósito en España era mostrar la fuerza del diálogo como vía para construir el futuro. León XIV redujo un poco su agenda el pasado sábado y esta martes pasó la jornada en Castel Gandolfo para recuperar fuerzas tras los intensos días en nuestro país. Este miércoles ha recorrido la plaza con el papamóvil, y luego, sonriente y con voz descansada, ha tenido la catequesis de la audiencia general. «Ha quedado claro que en la España de hoy, que ha conocido notables cambios sociales y culturales, el Papa ha sido acogido en todas partes con entusiasmo y apertura a la escucha», ha comenzado. «Este hecho no era algo que se pudiera dar por sentado, y merece una reflexión», ha añadido. Para León XIV, la respuesta de la sociedad española no es sólo una expresión de «la fe del pueblo español» sino que «manifiesta la necesidad generalizada de reencontrarse unidos sobre un fundamento verdadero y profundo, no ideológico ni de interés parcial». En su opinión, personas de todas las opiniones acudieron guiadas por «la búsqueda de la verdad y la sed de justicia». Ha añadido que su propósito era animar a esas personas «a superar cualquier forma de división y de contraposición, y a cultivar siempre la comunión, el diálogo, la unidad en la diversidad». Al Papa sigue «conmovido y edificado» por los testimonios que escuchó en Madrid, Barcelona, Las Palmas y Tenerife. Ha mencionado a Renzo, «el niño que en la parroquia (de Barcelona) me leyó su carta; a algunas de las víctimas de abusos que piden ser escuchadas; a los detenidos que me esperaban en la cárcel; a los jóvenes llenos de inquietudes y de proyectos; a los migrantes en los centros de acogida de las Canarias». Dice que sus historias son un reflejo de la «humanidad de hoy, muy afectada por las consecuencias negativas de un modelo de desarrollo engañoso», que busca esperanza en el Evangelio.   « En las islas Canarias , última etapa de nuestro itinerario, he encontrado una clave de interpretación general» a la visita, inspirándose tanto en su posición geográfica como en la acogida de migrantes forzados en parroquias. Uniéndolos concluyó que uno de los frutos del Cristianismo es «el diálogo entre las personas y entre los pueblos, el encuentro con espíritu de fraternidad, que permite descubrir y apreciar recíprocamente los valores de los que el otro es portador». «Este camino no es fácil; requiere buena voluntad y la ayuda de Dios, pero es el camino que conduce a la civilización del amor», ha subrayado. Por eso, para el Papa, «alzar la mirada», que era el lema del viaje, consiste en aprender «a mirar al prójimo, la gente, el mundo, 'con los ojos de Dios', es decir, con amor, respeto y compasión». También ha hecho una lectura del viaje en clave continental, con la perspectiva del papel de Europa en la crisis actual. «En Madrid y Barcelona, nos hemos reunido en las grandes catedrales, así como en los modernísimos estadios. Hemos rezado el Santo Rosario en la abadía de Montserrat. Hemos celebrado en la Sagrada Familia, símbolo majestuoso, sinfonía de piedra y de luz que habla a todos del misterio cristiano», ha detallado. Según León XIV, «este encuentro de lo antiguo y lo moderno, de la tradición católica y la cultura contemporánea, me ha hecho percibir directamente el carácter propio de Europa, su riqueza inestimable, como realidad actual, no superada. Se trata de un patrimonio que hay que custodiar con cuidado, para poder invertirlo en el hoy global con sus desafíos históricos: la paz, la ecología integral, el desarrollo equitativo y sostenible, el respeto a la dignidad humana». Por otro lado, León XIV ha dado las gracias de nuevo «a todo el pueblo español, al Rey y a las autoridades civiles, a los obispos y a las comunidades eclesiales» y a las «comunidades de monjas contemplativas» que han sostenido con su oración el viaje de 7.902 kilómetros. Asimismo, antes de concluir el encuentro, ha dado las gracias a «los países que se han esforzado por facilitar el encuentro» entre EE.UU. e Irán para «hacer posible el acuerdo» que firmarán el viernes. El Papa espera «que este acuerdo pueda contribuir a reforzar la confianza mutua, la seguridad y la estabilidad en Oriente Medio, promoviendo vías de diálogo y cooperación entre los pueblos». También ha denunciado que «la guerra en Ucrania sigue extendiéndose». «Numerosas víctimas inocentes, socorristas asesinados, iglesias y lugares del patrimonio cultural devastados por las llamas», ha resumido. « Me solidarizo con quienes lloran a sus seres queridos , con los heridos y con aquellos que en medio de la violencia, siguen defendiendo la vida con valentía e invito a todos a rezar para que esta guerra termine». El Papa ha solicitado entablar un «diálogo que apague el odio y que haga posible una paz justa y duradera».