Un estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B analizó la evolución de más de 5.600 especies de mamíferos y concluyó que las adaptaciones de los linajes plenamente acuáticos son, en la práctica, irreversibles. En el caso de cetáceos como las orcas, el éxito en el mar vino acompañado de una pérdida casi total de margen para volver a vivir en tierra.