En Barcelona hay quien se dedica a pasear enamorado en medio de la explosión azul de las jacarandas, quien acude al Primavera Sound o al Sónar, quien baja a las playas, quien se limita a sobrevivir, angustiado por si encontrará piso o cómo llegará a fin de mes… Pero también hay quien se dedica a pensar la ciudad, a mirar más allá de lo cotidiano, del día a día, de las dádivas y los dramas inmediatos de la urbe, para escudriñar su historia y descubrir en ella mecanismos, procesos, desarrollos y evoluciones, y acaso hasta lecciones. Seguir leyendo