No sé usted, pero yo nunca olvidaré aquellas lágrimas. No sé usted, pero yo nunca olvidaré aquel timo. Y no lo olvidaré porque pronto se cumplirán cinco años de aquel llanto, de aquella desgarradora despedida, del momento en que Joan Laporta, que todavía no ha encontrado (y, tal vez, tal vez, le dé igual) una explicación de por qué decidió prescindir de Lionel Andrés Messi, hizo que el Barça se quedase sin el mejor futbolista de la historia.Seguir leyendo....