El éxito de Mercadona va más allá de las cifras del negocio. Por supuesto que abarca aproximadamente un 29,5% de la cuota de mercado, que ingresa anualmente 41.858 millones de euros (2025) y que está presente en todas las provincias del España -y las dos ciudades autónomas- con sus 1.597 tiendas; pero su táctica supera lo cuantitativo. El líder del sector de la distribución alimentaria nacional es, además, un referente en el campo del gusto. Los productos de su marca blanca, la emblemática Hacendado, son para los españoles el nuevo referente de sabor. Si el pan de molde sabe al de Mercadona, sabe a pan de molde. Y así con las salchichas, el salmorejo o la pizza de jamón y queso. Al menos así lo cree Fernando Sáenz . Este heladero tiene una estrella Michelin y una opinión clara acerca de la influencia culinaria del gigante valenciano. «Juan Roig ha modificado el paladar de los españoles. A la gente le gustan las cosas conforme las ha comprado en Mercadona», afirma en una entrevista en la Cadena SER. Mercadona habría entrado más allá de la nevera de los españoles: se ha colado en nuestros paladares. Insiste: «Él ha modificado el paladar del español medio. Hoy en día a la gente le gustan las cosas conforme las ha comprado en Mercadona y le gustan o no le gustan». Fernando Sáenz pone como ejemplo un producto popular: las salchichas de leche. «A la gente le gustan unas salchichas si se parecen a las de Mercadona, a la gente le gusta un fiambre si se parece, y le gusta un yogur si se parece al de, y le gustan un chorizo si se parece al de Mercadona». Estos productos no son una opción más en el mercado, son el nuevo estándar de sabor que se afianza en las mentes de los clientes. «Ellos han conseguido captar esa fidelización del sabor y yo creo que tienen a su clientela totalmente entregada», sentencia el heladero. La consecuencia directa de esta realidad es que los otros supermercados y la tradición gastronómica española se moldeará a la propuesta de Mercadona : «Iremos a donde quieran ellos». La entrevista de Sáenz lleva inevitablemente al terreno del negocio. Él, como regente de un obrador y una heladería en Logroño, ve en Mercadona un competidor y un referente empresarial. «Lo podemos criticar o no, pero él tiene una línea de trabajo y yo creo que él por donde va, o sea, lo está cumpliendo, lo está haciendo muy bien. Genera sus puestos de trabajo, él hace sus cosas. Otra cosa es que yo comulgue o no comulgue con su forma de pensar», apunta. Todavía están recientes esas palabras de Roig, el presidente de Mercadona, sobre que las cocinas desaparecerán en favor de la comida preparada en los supermercados. Fernando Sáenz se opone a esta evolución: «Tiene que haber un pacto para empezar a formar otra vez a las personas desde el colegio». En línea con esto, pide «una responsabilidad social de la administración, que todo esto se ha dejado de la mano de Dios. ¿Y qué será? Pues en este momento será lo que quiera el señor Roig».