La evolución hizo dos veces el mismo truco con millones de años de distancia. Dos hongos sin parentesco cercano aprendieron por separado a fabricar psilocibina, la molécula psicodélica que hoy estudia la medicina

Wait 5 sec.

Un nuevo estudio describe un caso notable de evolución convergente: dos linajes de hongos, separados por una enorme distancia evolutiva, desarrollaron de manera independiente la capacidad de producir psilocibina. El hallazgo no solo ayuda a entender cómo surge una molécula capaz de alterar la mente, también abre nuevas pistas para investigar terapias psicodélicas contra la depresión y otros trastornos.