Paula Bermúdez es la única mujer electricista en su empresa y de las pocas que ejercen en Asturias. Nunca se imaginó en este oficio dominado por los hombres, pero es "muy chévere". "Me gusta muchísimo y me ha cambiado la vida y la mentalidad", afirma esta colombina, de 34 años, que llegó hace tres al Principado y se instaló en Ferrera, en el concejo de Siero.Seguir leyendo....