Urbanismo en Cádiz capital, Vivienda en DiputaciónJosé Manuel Cossi (Cádiz, 1973) confiesa que empezó a colaborar con el PP en una etapa de reestructuración del partido en la capital gaditana, y que pensaba que solo le llevaría "algunas tardes". Pero su implicación fue a más y de concejal en la oposición el mandato anterior ha pasado a tener responsabilidad en dos Administraciones.Porque Cossi es responsable de Vivienda y Suelo en la Diputación de Cádiz y lidera el Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Cádiz, que engloba las delegaciones de Urbanismo, Unidad de Fondos Europeos, Memoria democrática y Cementerio.Economista de formación, Cossi habla del problema de la vivienda desde el prisma de sus sus responsabilidades políticas. Porque aunque Diputación de Cádiz no tenga competencias en esta materia, durante este mandato se ha reflotado la Empresa Provincial de Vivienda y Suelo de Cádiz, que facilita el trabajo a pequeños ayuntamientos. La escasez de suelo finalista, la saturación de la red eléctrica y la incapacidad financiera de los consistorios de localidades de menos de 20.000 habitantes son los principales problemas que se ha encontrado en el camino hacia la promoción de vivienda pública, o asequible, en una provincia que la necesita, se mire donde se mire.Ahora, la empresa pública moviliza 32 millones de euros para promover 300 viviendas repartidas entre 16 municipios de la provincia. Un balance prometedor, pero no se conforma. Pregunta. ¿Cómo conjuga su doble condición de diputado provincial de Vivienda y Suelo y delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Cádiz?Respuesta. Porque tengo buenos equipos en los dos sitios y me permiten ir delegando temas. La Diputación no ha tenido tradicionalmente un rol muy protagonista con la vivienda, siempre se ha enfocado más a las actuaciones subsidiarias en municipios de menos de 20.000 habitantes. Y después llevo el desarrollo de la política urbanística de la ciudad, los grandes proyectos, la planificación del suelo y un poco la estrategia ciudadana. P. ¿Cuál era el estado de la Empresa Provincial de Vivienda y Suelo cuando llegaron al gobierno?R. Primero hubo que sanear la empresa, que presentaba una situación complicada: tenía un apalancamiento financiero importante, un índice alto de morosidad, un parque de vivienda pública construida y no vendida que le lastraba, y problemas de tesorería y circulante. La primera fase fue un plan de viabilidad para reflotar la empresa estructuralmente, porque tampoco contaba con un plan de personal adecuado. Financieramente, la Diputación invirtió 1,2 millones de euros para recuperar el circulante y poder volver a funcionar con las entidades financieras. Recuperada esa solvencia, los siguientes pasos fueron activar promociones nuevas, porque la cartera era muy limitada. A partir de ahí hemos echado a andar priorizando las peticiones de ayuntamientos pequeños, que no tienen capacidad de construcción de vivienda per se y que necesitan abordar esas promociones."Cuanto más cerca de municipios costeros y de grandes municipios estemos, más están disparados los precios"P. ¿Qué diagnóstico hace de su gestión?R. Los ayuntamientos tienen una infrafinanciación general, y los de menos de 20.000 habitantes aún más, sin capacidad de construcción de vivienda pública. La competencia en vivienda es de la Junta de Andalucía, pero hay que intentar que el alcance sea global en el territorio. Ahí es donde las diputaciones tenemos mucho que aportar, también con capacidad financiera para atraer fondos europeos y cofinanciar actuaciones, como va a pasar en cuatro localidades. Hemos aceptado un proyecto para la Janda interior, para trabajar en Benalup, Paterna, San José del Valle y Medina, con cuatro promociones de vivienda de alquiler social. Somos un instrumento de cohesión del territorio. En cuanto a los problemas: cuanto más cerca de municipios costeros y de grandes municipios estemos, más están disparados los precios. La Bahía, siendo prácticamente un área metropolitana, está sufriendo las subidas de precios de venta y de alquiler. Los municipios pequeños también tienen necesidad de vivienda, pero en un contexto muy distinto al de las zonas litorales y los grandes municipios.José Manuel Cossi, durante la entrevista con lavozdelsur.es.-JUAN CARLOS TOROP. ¿Hasta dónde puede llegar la Diputación en el marco de sus competencias? ¿Cómo es la interlocución con la Junta de Andalucía?R. La colaboración entre Administraciones es la clave. Todo es un engranaje encadenado y, aunque falta un debate profundo sobre planificación de la vivienda o un pacto de Estado, que sería lo ideal, esa colaboración interadministrativa es fundamental. ¿Cómo funcionamos con los ayuntamientos? El ayuntamiento cede el suelo de manera gratuita porque cumple un fin social, de manera que te evitas sobrecostes de impuestos, IVA, valoraciones patrimoniales del suelo, etcétera. Buscamos el máximo abaratamiento del coste de construcción, el suelo prácticamente a coste cero, bonificación de tasas e impuestos, y a partir de ahí, la construcción de vivienda protegida en las condiciones más asequibles que sean posible. Hoy estamos trabajando en 16 localidades de la provincia, desde algunas en las que ya se está construyendo hasta otras en las que trabajamos sobre suelo ya cedido. Priorizamos en función de la madurez del suelo, porque uno de los grandes problemas es que esté disponible, libre de carga, con sus acometidas eléctricas y su urbanización. P. En esas 16 localidades de las que habla, ¿de cuántas viviendas estamos hablando?R. Tenemos seis promociones en desarrollo ahora mismo, más una séptima que es Tarifa, que al estar judicializada no se puede avanzar aunque el proyecto está listo. Eso supone 160 viviendas en ejecución y 17,5 millones de euros de inversión en siete municipios. Después tenemos otras seis en estudio, preparando proyectos sobre suelo. En ese segundo tramo entran 132 viviendas más, con lo que llego a 292. Destacaría Rota, que está pidiendo una promoción de 73 viviendas con una inversión de casi diez millones de euros, una muy buena oportunidad de hacer una promoción más grande, porque la media ronda las 20 o 25 viviendas. Con las 40 que vamos a incorporar con fondos europeos, llegamos a 332 viviendas. Van desde promociones pequeñas en Algodonales o San Roque, de seis o siete viviendas, hasta las 73 de Rota. En Vejer trabajamos para 32, en Paterna son nueve, en Castellar 27... aunque ese suelo presenta unas cargas que hay que salvar.P. ¿Qué está haciendo la Diputación para agilizar estos procesos?R. Estamos facilitando a los ayuntamientos la actualización de sus planes de ordenación urbanística municipales, que son instrumentos básicos para el desarrollo de los pueblos y que no están actualizados porque no tienen capacidades técnicas ni económicas propias. Para no hacer, en un contexto de tanta necesidad de vivienda, políticas del siglo pasado, cuando se trabajaba el urbanismo de una manera secuencial y poco planificada."El funcionamiento de la red eléctrica es complicadísimo y un problema enorme que encarece proyectos que son viables en principio"P. ¿Cuáles son los principales cuellos de botella en estos procesos, más allá del suelo?R. La red eléctrica es un problema enorme. El funcionamiento de la red es complicadísimo: te obligan a inversiones en centros de transformación y acometidas, y de repente un proyecto viable se te encarece mucho y no hay alternativa. El nivel de saturación de la red está paralizando promociones de mucho calado en toda Andalucía: de las ocho provincias, seis estamos saturadas, incluida Cádiz. No hay una planificación seria, desde el Estado en coordinación con la autonomía, de lo que Red Eléctrica tiene que asumir. Cossi posa con el retrato de su tío abuelo Francisco Cossi, quien fuera presidente de Diputación.-JUAN CARLOS TOROP. ¿Cuáles son las localidades de la provincia donde el acceso a la vivienda es más complicado?R. Vejer está teniendo mucha presión, Barbate, Tarifa y Rota también. Otro factor fundamental es cuánto tiempo lleva sin hacerse vivienda, como en Trebujena, que vamos a iniciar ahora una promoción después de muchos años. La cuestión es identificar dónde hay un desfase grande entre demanda y oferta. Mi compromiso está puesto en Trebujena, tengo mucho interés en que salgan adelante Barbate y Vejer, y ojalá vea una sentencia favorable definitiva en Tarifa.P. En Cádiz, desde el Ayuntamiento, se ha propuesto una idea imaginativa, también polémica: habilitar locales comerciales como viviendas. ¿Cree que se ha entendido bien la idea?R. Cádiz tiene una dificultad que prácticamente no tiene ningún otro municipio: no tenemos posibilidades de crecer. Por eso, hemos tomado varias medidas. Por un lado, hemos blindado el suelo residencial con una prohibición definitiva de construir apartamentos turísticos y hoteles. Por otro, no se pueden dar de alta nuevas viviendas turísticas en Cádiz desde hace un año, y así lo mantendremos, para que el parque de viviendas esté destinado a viviendas. Además, nos acogimos al decreto de medidas urgentes de la Junta de Andalucía para que suelo dotacional u otros suelos no residenciales puedan acoger viviendas de manera directa. Estamos trabajando con estudios de ordenación sobre los colegios Carmen Jiménez y Adolfo de Castro, con un escenario de unas 260-270 viviendas nuevas. Y hablamos de las 800 de Navalips o las 207 que recientemente con la Junta de Andalucía se ponen en marcha con precio limitado, que dan respuesta a familias de rentas medias que quieren volver a Cádiz. Trabajamos para todos los segmentos de población que lo necesitan, desde las familias más vulnerables hasta las rentas medias."En Cádiz trabajamos para todos los segmentos de población que lo necesitan, desde las familias más vulnerables hasta las rentas medias"P. En ese equilibrio entre derecho a acceso a la vivienda y turismo está la clave...R. Ha cambiado el contexto. Cádiz hace una década parecía que estaba por detrás de la provincia a nivel turístico, y ahora ha conseguido consolidar el atractivo. Lo que hay que hacer es equilibrar eso, no crecer de manera desmesurada ni comernos el parque de viviendas. La dificultad está en modular los precios, porque aunque se construya vivienda pública, se rehabilite y se paren las viviendas turísticas, con eso no es suficiente. Hay tal desfase entre demanda y oferta que hace falta una política de construcción mucho más ambiciosa. Nuestro objetivo es que los gaditanos puedan vivir en Cádiz, incorporar familias a la ciudad.Cossi, tras la entrevista con este periódico.-JUAN CARLOS TOROP. ¿Confía en que todos estos proyectos frenen la caída demográfica de la ciudad?R. Es un reto que no vamos a poder conseguir fácil, porque lleva pasando desde hace más de dos décadas. Somos una ciudad con una población mayor y hay un decrecimiento vegetativo muy claro: hay una parte de la población que se recupera, pero el número de fallecimientos es elevado y el ritmo no está acompasado. Nuestro objetivo es amortiguar eso y frenar la pérdida. Pero pensar en crecer a corto plazo no es realista. Cádiz está pasando un ciclo de renovación generacional y hay que activar políticas de empadronamiento, de recuperar familias que se fueron hace años y ahora pueden volver, y de que los hijos que heredan puedan vivir aquí. La vivienda juega un papel fundamental en eso. Creo que estamos en el camino de, por lo menos, desacelerar esa pérdida.P. ¿Qué opina de la posibilidad de declarar zonas tensionadas que incluye la Ley de Vivienda estatal?R. Blindar el suelo residencial y cortar la proliferación de viviendas turísticas es necesario. Igual que hemos apostado por la tasa turística como elemento de refuerzo de los servicios públicos. Lo que no compartimos es la intervención sobre el precio del alquiler de la vivienda privada. Está demostrado que intervenir en el mercado privado lleva precisamente a la desaparición de una parte grande del mercado de alquiler, lo cual vuelve a elevar los precios. Estamos convencidos de que todo pasa por construcción y rehabilitación de vivienda pública, no por la intervención del mercado privado. Sí compartimos otros postulados de la ley: que es un problema crucial, que hay que actuar de manera urgente y coordinada, que el derecho a la vivienda es fundamental, que los jóvenes tienen que tener una salida.