La fragmentación de la derecha es una realidad innegable en todo el mundo, que en España comenzó a hacerse patente a partir de la irrupción de Vox en la vida institucional en 2018, primero en el Parlamento de Andalucía y apenas un año después en el Congreso de los Diputados. Y como consecuencia de la misma el Partido Popular (PP) y los de Santiago Abascal suelen tener, cada uno, sus respectivos correligionarios u homólogos fuera de nuestras fronteras, tanto en Europa como al otro lado del Atlántico. Seguir leyendo....