En sólo unos meses se cumplirá el primer centenario de la Generación del 27 . Un brillante grupo de escritores y poetas que marcaron una época en el mundo de la literatura y que tuvo su origen en la capital hispalense durante un homenaje a Luis de Góngora que se celebró en el Ateneo de Sevilla en el mes de diciembre de 1927. Nombres históricos como los de Federico García Lorca, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Gerardo Diego o Jorge Guillén, entre muchos otros, formaron parte de este colectivo estrechamente vinculado a Sevilla. De ahí que el gobierno de José Luis Sanz esté trabajando desde hace tiempo con el sector de la cultura para celebrar este aniversario, con varios proyectos entre los que destaca la apertura de la Casa Luis Cernuda como el Museo de las Letras, además de otra serie de reconocimientos. Uno de ellos será la rotulación de una calle en pleno corazón del Centro de la ciudad con el nombre del que fuera uno de los principales impulsores de esta Generación del 27, José María Romero Martínez (Olivares, 1893-Sevilla, 1936). En aquella época, este médico y poeta sevillano ocupaba el cargo de presidente de la Sección de Literatura del Ateneo de Sevilla, desde donde se organizó este acto de recuerdo a Góngora con motivo del tercer centenario de su fallecimiento. A partir de ahí surgieron una serie de inquietudes, que quedaron simbólicamente recogidas en la fotografía que acompaña a esta información, y que con el paso del tiempo cristalizaron en la conformación de este brillante colectivo de las letras que ha pasado a la historia como uno de los máximos exponentes de la composición literaria patria. Ha sido el propio Ateneo de Sevilla el que ha liderado esta propuesta para la rotulación de la nueva calle con el nombre de José María Romero Martínez y así quedó reflejado en el escrito de solicitud que fue presentado en su día en el Ayuntamiento hispalense. La propuesta, después de pasar los trámites previos, ha superado esta semana el primer procedimiento necesario para su definitiva oficialización en el nomenclátor de la capital hispalense. En concreto, la Junta Municipal del Distrito Casco Antiguo que se celebró este pasado miércoles dio el visto bueno a la nominación de esta vía en el mapa de su callejero, con un respaldo importante de los grupos municipales y del resto de entidades y asociaciones presentes en esta sesión. A partir de ahí, la iniciativa será analizada con todo detalle por el Servicio de Estadística, paso previo para su definitiva ratificación en un Pleno. El lugar exacto que ha sido seleccionado para que reciba el nombre de este poeta sevillano, que fue fusilado en septiembre de 1936 por su afinidad a la República, está situado en los alrededores de la Plaza del Museo y de la calle Alfonso XII, aprovechando un espacio aún sin nominar que constituye una de los pocos lugares aprovechables en el Casco Antiguo para poder realizar este tipo de homenajes. La propuesta aprobada se centra en un ensanche o pequeña plaza situada entre la confluencia de las calles Fernán Caballero y Monsalves , que ahora mismo se encuentra ocupada por los veladores de un establecimiento hostelero, varios ejemplares de árboles frondosos que dan sombra al entorno, así como un par de bancos para permitir el descanso de los ciudadanos. Es, además, un lugar especialmente concurrido por los que se dirigen a la zona de la Magdalena a través de sus áreas peatonales. Si el Pleno termina dando su visto bueno a esta propuesta presentada por el Ateneo de Sevilla, algo que a la vista de lo ocurrido esta semana en la Junta Municipal del Distrito Casco Antiguo parece que así será, Sevilla rendirá así homenaje a uno de los grandes impulsores de la Generación del 27 durante la conmemoración de su primer centenario. Un médico y poeta, que hasta llegó a ocupar en 1936 y por unos días el cargo de gobernador civil interino de la capital hispalense durante el período del Frente Popular, y que con el tiempo se ha convertido en uno de los grandes olvidados en el contexto de este colectivo literario. Ahora, gracias al impulso de la Docta Casa, donde su nombre siempre ha estado presente como uno de sus grandes referentes, el callejero guardará homenaje a José María Romero Martínez, a lo que se va a sumar también la organización de una exposición y la publicación de un libro en los que se recordarán su figura y su papel destacado.