El vicerrector de Internacionalización de la Universidad CEU Fernando III (CEU UF3), Pablo Gutiérrez de Cabiedes , ha sido elegido presidente de la Asociación Internacional de Universidades en el espíritu de Santo Tomás de Aquino (ICUSTA) en el marco del Congreso Internacional de ICUSTA 2026 celebrado en Sevilla los días 10, 11 y 12 de junio. La CEU UF3 había sido elegida para ser sede de este importante encuentro bienal de ICUSTA, considerada la principal asociación internacional de universidades católicas inspiradas en el pensamiento de Santo Tomás de Aquino. ICUSTA fue fundada en 1993 e integra actualmente a 30 instituciones de educación superior con presencia en los cinco continentes. Durante tres intensas jornadas, el Congreso ha reunido en el campus del CEU en Bormujos a representantes de estas universidades para reflexionar sobre los retos de la educación superior, fortalecer la cooperación académica internacional y promover iniciativas de impacto social en el inicio de una nueva era. El encuentro ha supuesto un hito importante para la Universidad CEU Fernando III, que pasaba a formar parte este año de esta red internacional y que, además de ejercer como anfitriona del congreso, ha terminado siendo elegida en la persona de su vicerrector de Internacionalización para asumir la presidencia de ICUSTA durante los próximos años. Como explica Pablo Gutiérrez de Cabiedes, todo ello permite «dar a conocer al CEU y a la CEU UF3 en todo el mundo, integrando y liderando esta red internacional, plenamente coherente con nuestra identidad y misión». Y, por supuesto, permite a la Universidad CEU Fernando III alcanzar y conducir numerosos acuerdos de colaboración con universidades de gran prestigio: programas de movilidad e intercambio, dobles titulaciones o proyectos de investigación internacionales. El congreso reunió a representantes de 22 universidades e instituciones de educación superior de proyección internacional, entre ellos seis rectores, vicerrectores y miembros de los equipos de gobierno universitario. Durante el acto de inauguración, el rector de la Universidad CEU Fernando III, José Alberto Parejo , destacó la relevancia de acoger un encuentro internacional de estas características en un entorno como Andalucía, «donde la historia, la cultura y la fe se entrelazan de manera singular y se proyectan hacia el futuro». Asimismo, subrayó que el congreso constituye «un espacio vivo para el diálogo entre la fe y la razón», llamado a fortalecer los vínculos entre las instituciones y comunidades educativas presentes en los cinco continentes. En este sentido, expresó su confianza en que las jornadas permitan intercambiar experiencias, debatir ideas y abrir nuevas vías de colaboración, generando frutos duraderos tanto en el ámbito académico como en el fortalecimiento de la identidad compartida de las universidades católicas, «al servicio de la educación superior y del bien común». A lo largo de la jornada se desarrollaron diversas conferencias y paneles centrados en los desafíos actuales de la educación superior en universidades católicas. Entre ellos destacó la ponencia de Pablo Gutiérrez de Cabiedes, vicerrector de Internacionalización de la Universidad CEU Fernando III titulada «Entre el algoritmo y el bien, la verdad y la belleza. La misión de la Universidad católica en la era de la inteligencia artificial», en la que abordó el «reto existencial que nos plantea, como universitarios y como católicos, la irrupción de la IA, que nos adentra en una nueva era para la humanidad, a lo que justamente nos acaba de exhortar el Papa en su recién publicada Encíclica Magnifica Humanitas«. En su intervención celebró que el Papa León XIV, ya desde el momento de su elección y primera alocución, subrayara este aspecto como crucial en la determinación de su nombre y misión. Y en cuanto a este auténtico dilema existencial, Gutiérrez de Cabiedes defendió alejarse por igual «tanto del arcaísmo, como del adanismo, no cayendo en ninguno de los dos extremos de la ceguera ante el avance tecnológico: ni negación paralizante, ni deslumbramiento, sea por abandono o por experimentación, igualmente irresponsables». Y recordó que «no es éste —ni mucho menos— el primer intento en la historia del hombre de trascender a su propia naturaleza, a la historia, y de volverse «más que humanos». El «seréis como dioses» es la más antigua tentación del ser humano». Por ello, disertó sobre lo «trascendental que es acudir en este momento a la esencia de qué significa realmente ser humano, así como la Universidad; y qué virtudes está llamada ésta a promover entre sus alumnos -y profesores y personal- en este cambio civilizatorio, para tener una vida con propósito y plenitud. Todo ello con la vista puesta en el bien, la verdad y la belleza de la sociedad a la que servimos; y, con ello, de humanidad». También se presentaron distintos proyectos solidarios impulsados por universidades miembros de ICUSTA, entre ellos iniciativas vinculadas a la sostenibilidad y la salud pública, como el proyecto «Energía sostenible para el abastecimiento de agua y el fortalecimiento de la salud pública en comunidades rurales» a cargo de Federico Giacopazzi, secretario de Relaciones Internacionales de la Universidad FASTA (Argentina). Otro de los momentos destacados fue el panel dedicado a las iniciativas curriculares de las universidades católicas, donde se dio a conocer el modelo desarrollado por el CEU y la Universidad CEU Fernando III como ejemplo de integración de una sólida formación humanística en los programas académicos. La sesión estuvo a cargo de Carlos Gregorio Hernández, director del Instituto de Humanidades CEU, y José María Contreras, delegado del Instituto de Humanidades en la CEU UF3, quienes subrayaron la importancia de este enfoque para la formación integral del alumnado y el fortalecimiento de la identidad universitaria. Durante la jornada también se compartieron experiencias internacionales de éxito, como las desarrolladas por el Institut Catholique d'Études Supérieures (ICES) de Francia a cargo de Matthieu Brecville, director de Relacionales Internacionales de ICES; o la conferencia del profesor Santiago Orrego, de la Universidad Católica de Chile y director de la sección chilena de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino, quien reflexionó sobre la contribución de las universidades católicas a la construcción de la paz desde el pensamiento de Santo Tomás de Aquino. La última jornada se dedicó a la Asamblea General de la ICUSTA, así como en distintos espacios de trabajo y encuentro entre las instituciones participantes, donde se abordaron nuevas oportunidades de colaboración académica e investigación conjunta. Para Roberto Lafontaine , director ejecutivo de ICUSTA y director de Relaciones Internacionales de la Universidad Santo Tomás de Chile, la internacionalización constituye uno de los pilares fundamentales de la organización. «ICUSTA permite conectar a profesores, investigadores y estudiantes de distintas partes del mundo, compartir realidades diversas y generar proyectos comunes. A través de esta red impulsamos programas de movilidad, dobles titulaciones y espacios de cooperación que enriquecen la formación universitaria y favorecen la transferencia de conocimiento entre instituciones. ICUSTA nos permite discutir, analizar y cooperar». La celebración de ICUSTA 2026 en el campus de la Universidad CEU Fernando III ha supuesto una oportunidad estratégica singular para mostrar el proyecto educativo del CEU, consolidando al máximo nivel su presencia en las principales redes universitarias internacionales. Asimismo, la elección de Pablo Gutiérrez de Cabiedes como presidente de ICUSTA sitúa a la CEU UF3 en una posición de liderazgo internacional, desde la que definirá las líneas de actuación de la red durante los próximos años. La organización en Sevilla de este congreso internacional ha supuesto un éxito institucional, plasmada en la unánime y calurosa felicitación y agradecimiento de los rectores y equipos de gobierno participantes por la hospitalidad y por lo exitoso, completo y fecundo del Congreso y su organización; y por el espíritu acogedor y las maravillas de nuestro país y de Sevilla.