Nos ocultaron la información, nos la ocultaron toda. En el momento en el que salieron los números vimos que eso no venía de dos días, las pérdidas eran muy elevadas... Nos sentimos engañadas, estafadas. A mí me acababan de operar de los brazos, porque después de tantos años trabajando, aguantando, el cuerpo se resiente. De repente me encontré con 63 años, enferma y en la calle, recuerda Carme Parramón, exsocia de la hoy extinta cooperativa de trabajo Garbet.Seguir leyendo....