El europeo que más veces ha donado sangre está en Burgos y se llama Francisco del Amo. Son ya 549 los pinchazos recibidos en unos brazos que ya tienen callo. El primero fue en Socuéllamos, Ciudad Real, su localidad natal, un 20 de septiembre de 1977; aquel joven de 20 años es hoy un hombre de 69 años que realizó su última donación minutos antes de atendernos el 15 de junio de 2026, Día Mundial del Donante de Sangre."Suelo venir cada quince días. Es la mejor señal de que gozas de buena salud", nos explica a las puertas de la Hermandad de Donantes de Sangre de Burgos, que preside. "Mi madre era donante y siempre me decía: ¿por qué no te vienes? La próxima vez, le contestaba. Hasta que un día fui para que se callase". Y hasta hoy."Todo ha cambiado y siempre para mejor", dice con orgullo esta leyenda viva del sistema de donación en España. Ni él ni su familia más cercana han necesitado nunca una transfusión sanguínea, pero hace diez años puso cara a cientos y cientos de receptores. "Un amigo de la infancia tuvo un accidente y necesitó muchísima. En cuanto mejoró, su mujer se hizo donante", afirma orgulloso. Porque Francisco defiende con vehemencia y convicción la flebotomía: "No te planteas para quién va o por qué lo haces. Solo hay una razón: la sangre no se puede fabricar, se extrae del brazo de una persona".Solo en Castilla y León se necesitan unas 460 donaciones diarias para cubrir las necesidades de urgencias, tratamientos oncológicos y cirugías. "Siempre hay alguien esperando para que tú pongas el brazo" y lamenta de que en un país como España, con 50 millones de habitantes, solo 1,5-1,6 millones sean donantes activos. Él, que es del grupo 0+, lo hace cada quince días, a pesar de su miedo a las agujas, y lo hará mientras tenga salud. "Recuerdo la pena de mi madre cuando, al cumplir 65 años, le dijeron que ya no podía donar. Por suerte eso ha cambiado y yo lo haré mientras pueda", comenta con una tirita cubriendo la huella que la última extracción ha dejado en su brazo derecho.Antes, se extraía "sangre"; hoy se sabe que tras ella hay eritrocitos, plasma y plaquetas, los tres componentes que pueden salvar la vida de una persona. "La primera vez que doné plaquetas dije que mejor otro día. Rosa, una enfermera que ya se ha jubilado, me dijo: Paco, hay una chica a la que puede que no saquemos adelante, pero hay que intentarlo. Cuando escuchas eso se te pasan todos los miedos".Francisco del Amo, socuellamino residente en Burgos, es el mayor donador de sangre de Europa; nos atiende tras la última donación, la que hace la 549 repartidas en casi 49 años; ha recibido la medalla al Mérito Civil; y anima a “poner el brazo” porque ese gesto tan nimio para alguien sano salva vidas.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.Puedes ver el informativo completo 'Noticias 1' en Atresplayer.