Una pareja ha rescatado a una perrita que se encontraba dentro de una acequia con un ladrillo atado al cuerpo en Llano de Brujas, en Murcia. El nivel del agua no superaba la altura del animal, una circunstancia que permitió que pudiera mantenerse con vida hasta ser localizada.El hallazgo se produjo cuando Alejandro y su mujer encontraron a la perra en el interior de la acequia. Ambos consiguieron sacarla del agua y ponerla a salvo, evitando que la situación tuviera un desenlace fatal. El ladrillo permanecía atado al cuerpo de la perrita. Por fortuna, el agua no era más profunda que el propio animal y este pudo resistir hasta que la pareja acudió en su ayuda.Su cachorro apareció empapado a escasos metrosLa perrita no se encontraba sola. A pocos metros del lugar, Alejandro y su mujer localizaron también a su cachorro, que estaba mojado y refugiado en un arbusto situado en un saliente.Al parecer, alguien habría arrojado a ambos animales en la zona. El cachorro no tenía ningún objeto atado al cuerpo, por lo que se contempla la posibilidad de que hubiera conseguido salir de la acequia por sus propios medios antes de refugiarse entre la vegetación.La pareja puso a salvo a los dos perros y se ha encargado de cuidarlos desde el momento en el que fueron encontrados. El rescate ha permitido que la madre y su cría puedan continuar juntas mientras se busca una solución para ellas.“Mil gracias a Alejandro y su mujer, por sacarlos y cuidar de ellos hasta el momento”, recoge el mensaje difundido tras conocerse el hallazgo.Buscan acogida para que los dos animales sigan juntosAhora se solicita la colaboración ciudadana para encontrar una casa de acogida o un refugio que pueda hacerse cargo de los dos animales. La petición principal es que la perrita y su cachorro permanezcan juntos hasta que puedan encontrar un hogar definitivo. Junto a la búsqueda de acogida, el llamamiento también trata de localizar al responsable de lo sucedido. “¡Buscamos al responsable!”, señala el aviso difundido sobre el caso en Llano de Brujas.El episodio ha provocado una petición urgente de ayuda para garantizar la protección de ambos animales. Mientras se encuentra un recurso adecuado, Alejandro y su mujer continúan ocupándose de la perrita y de su cachorro después de haberlos rescatado del agua.