Cuando se habla de desempleo sénior, el foco suele centrarse en las cifras, la dificultad que tienen los trabajadores mayores de 45 años en encontrar un empleo o en las consecuencias económicas que ser un parado de larga duración. Pero se presta poca atención al desgaste emocional que provoca esta situación, pese a que ser expulsado del mercado laboral y tener dificultades para reengancharse provoca pérdida de autoestima y una ruptura con las rutinas, los vínculos sociales y los proyectos de vida que tiene fuertes consecuencias para la salud mental.Seguir leyendo....