Australia prueba el escudo antidrones que cabe en una mochila: un sistema de alerta temprana de 1.300 millones

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El Ministerio de Defensa de Australia ha seleccionado a la compañía británica OpenWorks Engineering para evaluar su sistema óptico inteligente Vision Guard. El objetivo del país oceánico pasa por acelerar su estrategia de defensa ante aeronaves no tripuladas, una amenaza creciente para las tropas sobre el terreno.Este dispositivo se perfila como una pieza clave dentro del Proyecto Land 156, un programa de modernización militar que busca dotar a las Fuerzas Armadas de capacidades avanzadas. La iniciativa cuenta con un presupuesto de 1.300 millones de dólares australianos para invertir durante la próxima década en sistemas que garanticen la supervivencia de los soldados a pie.El sistema destaca por ser la plataforma óptica más pequeña y ligera del catálogo del fabricante. Según detalla el portal especializado Interesting Engineering, su diseño está pensado para funcionar como un sistema de alerta temprana destinado específicamente a la infantería que se desplaza sin la protección de vehículos blindados.Despliegue inmediato en el campo de batallaEl dispositivo puede transportarse en una mochila militar estándar y requiere menos de dos minutos para estar completamente operativo. Una vez desplegado, el equipo combina vigilancia panorámica con detección impulsada por inteligencia artificial y fusión de sensores. A ello se suma una gran versatilidad táctica, ya que la plataforma admite configuraciones modulares que incluyen radares y matrices acústicas.Esta capacidad de procesamiento le permite clasificar sistemas no tripulados a gran distancia. El equipo se integra mediante protocolos militares estandarizados, lo que facilita su comunicación con otras unidades desplegadas en la zona de operaciones.Evaluación constante de nuevas tecnologíasEl Gobierno australiano ha diseñado una estrategia de adquisición dinámica para hacer frente a un escenario en constante evolución. El programa utiliza contratos continuos y evaluaciones constantes que permiten incorporar o sustituir tecnologías según cambien las tácticas enemigas, evitando así depender de un único proveedor.Hasta la fecha, las Fuerzas Armadas han evaluado más de 120 tecnologías de detección y neutralización. La empresa Leidos Australia actúa como socio integrador en este entramado, cuyo fin último es crear una defensa distribuida capaz de frenar desde cuadricópteros comerciales hasta drones armados.De la captura con redes a la vigilancia autónomaLa firma británica ya era conocida en el sector por sus sistemas SkyWall, diseñados para capturar drones en pleno vuelo mediante el lanzamiento de redes. Ahora busca consolidar su posición en el mercado internacional de la seguridad con esta nueva apuesta por la vigilancia óptica.El equipo en evaluación cuenta con un historial operativo contrastado. En estos momentos, se encuentra en servicio en varios países de Europa y en Estados Unidos. De hecho, el sistema participó recientemente en un ejercicio militar conjunto desarrollado en Alemania para explorar el futuro de la defensa antiaérea portátil.