El aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en España ha encendido las alertas sanitarias. En 2024 se registraron más de 93.000 casos, una cifra que confirma una tendencia al alza sostenida desde principios de los años 2000 y que sitúa al país ante uno de los picos más elevados de las últimas décadas.Los datos, presentados por la ministra de Sanidad en una jornada especializada sobre ITS, reflejan un cambio en el panorama epidemiológico. Según explicó la ministra de Sanidad, Mónica García, este crecimiento no responde a una única causa, sino a una combinación de factores: desde transformaciones en los hábitos sexuales hasta un mayor acceso a pruebas diagnósticas y sistemas de detección más eficaces.En esta misma línea, la ginecóloga, sexóloga y escritora Myriam Ribes advierte de que "nos encontramos como en una tormenta perfecta con muchos factores que están influyendo". Entre ellos, señala el menor uso del preservativo, los cambios en los comportamientos sexuales y una pérdida general de la percepción del riesgo."Hemos perdido un poco el miedo", explica, subrayando que también hay un factor positivo, y es que ahora se diagnostican más casos porque los profesionales sanitarios tienen más presente esta posibilidad.La clamidia, más presente en mujeres menores de 25Entre las infecciones más frecuentes destaca la clamidia, que con más de 41.000 casos se mantiene como la ITS más común. Le sigue la gonorrea, con más de 37.000 diagnósticos y un aumento cerca del 30% en los últimos años. La sífilis también continúa en ascenso, superando los 11.000 casos, mientras que el linfogranuloma venéreo, aunque menos frecuente, muestra mayor presencia entre los hombres. "En mujeres jóvenes el cuello del útero, biológicamente la anatomía es diferente, lo que hace un poquito más vulnerable" Myriam Ribes, ginecólogaEl perfil de los afectados apunta principalmente a adultos jóvenes, con una mayor incidencia en hombres en la mayoría de infecciones. Sin embargo, la clamidia se presenta más en mujeres menores de 25 años. Ribes explica que esto se debe, en gran parte, a factores biológicos: "En mujeres jóvenes el cuello del útero, biológicamente la anatomía es diferente y tiene una zona un poquito más expuesta al exterior, lo que le hace un poquito más vulnerable y más fácilmente infectable".A ello se suman el uso de métodos anticonceptivos distintos del preservativo que generan una falsa sensación de seguridad o relaciones de pareja más cambiantes, porque "aunque hay una monogamia, puede haber una monogamia cambiando de pareja con más frecuencia"."El sexo es más global"Además, la experta insiste en que el contexto actual también influye: mayor movilidad, más diversidad en las prácticas sexuales y una vida sexual más activa. "El sexo es más global, viajamos más y tenemos más parejas", señala, aunque recalca que esto no es negativo en sí mismo, sino que exige una mayor conciencia del riesgo: "No quiere decir que el sexo sea malo ni mucho menos, pero sí que hemos perdido un poquito el miedo". "No quiere decir que el sexo sea malo ni mucho menos, pero sí que hemos perdido un poquito el miedo" Myriam Ribes, ginecólogaUno de los principales problemas, según Ribes, es la banalización de estas infecciones. Aunque la mayoría son tratables, advierte de que un diagnóstico tardío puede tener consecuencias, "sobre todo en mujeres", en las que la clamidia o la gonorrea pueden derivar en enfermedad inflamatoria pélvica, "Esta enfermedad inflamatoria pélvica, que es una anexitis y una salpingitis, que se inflama y se infecta la trompa y los ovarios, puede producir" secuelas como dolor crónico, infertilidad o embarazos ectópicos.En hombres, también pueden provocar complicaciones como la epididimitis, es decir, "la inflamación de conductos a nivel genital o a nivel de testículos también puede producir un dolor a nivel genital crónico".A esto se suma un riesgo, el de la resistencia a los antibióticos. "Si los usamos cuando no toca, si no completamos los tratamientos o no consultamos, podemos generar bacterias multirresistentes", alerta. Aunque actualmente las ITS siguen siendo tratables en España, insiste en la necesidad de un uso responsable de los medicamentos para evitar escenarios más complejos en el futuro.Los Kits de autotomaEl Ministerio de Sanidad ha diseñado una hoja de ruta para el periodo 2026-2030 con el objetivo de frenar esta tendencia. Entre las medidas previstas se incluye la financiación de preservativos para jóvenes de entre 16 y 22 años, la incorporación de kits de autotoma para facilitar el diagnóstico fuera de centros sanitarios y el refuerzo del control sobre bacterias resistentes, especialmente en el caso de la gonorrea.Sobre estos, Ribes los considera "una herramienta súper útil" que puede ampliar el acceso al diagnóstico, especialmente entre personas que no acuden a consulta por vergüenza, falta de tiempo o miedo al estigma. No obstante, advierte de que no todos los disponibles en el mercado son fiables, ya que "hay muchos venta libre en internet que realmente no tienen eficacia o la tienen poca", subrayando la importancia de que "formen parte de un circuito sanitario"."El sexo es salud y felicidad"En este contexto, la especialista insiste en la importancia de combinar prevención y responsabilidad sin caer en el alarmismo. "El sexo es salud y es felicidad", afirma, pero recuerda uno se expone más a los riesgos "si tenemos sexo con varias personas o muy frecuentemente en el tiempo". Por ello, recomienda el uso de preservativo, la realización periódica de pruebas y el tratamiento precoz tanto de la persona afectada como de sus parejas. "Tendríamos que quitarnos de la cabeza el hecho de que por tener una ITS, estés marcado o marcada" Myriam Ribes, ginecólogaAsimismo, llama a eliminar el estigma asociado a estas infecciones: "Tendríamos que quitarnos de la cabeza el hecho de que por el hecho de tener una ITS, estés marcado o marcada". Y defiende que "el sexo tiene que ser algo que sea satisfactorio para las personas porque eso es lo que da salud".Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.