Un prototipo desarrollado por la colaboración AION, liderada por el Imperial College de Londres, ha demostrado que dos interferómetros atómicos pueden cancelar el ruido láser que normalmente enmascara señales extremadamente débiles. El avance, publicado en Nature, es un paso clave hacia futuros detectores cuánticos capaces de buscar materia oscura ultraligera y ondas gravitacionales en rangos todavía poco explorados.