El puesto de la fruta de la esquina es ahora un bar de ostras. Avanzas por las cuarteladas entre paellas, abacerías, marisquerías, tostadas y mesas altas. Donde antes estaba el de la recova del Viso, hoy se vende sushi. La pollería da desayunos y junto a las cabezas de toros de la vieja muralla ponen aguardiente hasta la raya roja de la copa para los tempraneros. El mercado se ha convertido en un centro comercial de hostelería. Huele más a guiso que a pescado. Has cruzado el puente al alba para arreglar la comida sabatina con la familia en casa. A ver si te puedes dar el gusto de comprar unos carabineros, una lubina salvaje de categoría, un buen chuletón,... Ver Más