El juez Juan Carlos Peinado emitió ayer un extenso auto por el que envía a juicio, con jurado popular, a Begoña Gómez y le retira el pasaporte por riesgo de fuga, una medida absolutamente discutible y, como mínimo, desproporcionada y que sólo consigue victimizar a la esposa del presidente del Gobierno y dar argumentos a los que sólo ven una operación política en su procesamiento. Si había riesgo de fuga, no tiene sentido que haya tardado tanto tiempo en resolver la petición de la acusación popular sobre la medida cautelar a la espera del juicio. Begoña Gómez lleva más de dos años investigada por supuestos delitos patrimoniales y no ha dado motivo para pensar que quiere huir de la Justicia.... Ver Más