El magistrado Juan Carlos Peinado ha comunicado este sábado la controvertida decisión de abrir juicio oral a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, a la que además retira el pasaporte, le prohíbe salir del país y le obliga a comparecer dos veces al mes ante el juzgado. Una medida inaudita en la reciente historia democrática de España, adoptada a petición de las acusaciones populares, lideradas por Hazte Oír. Las mismas restricciones recaen sobre Cristina Álvarez, asesora en La Moncloa.Peinado ya había rechazado antes limitar los movimientos de la esposa de Pedro Sánchez. En su resolución aprecia ahora "indicios racionales de criminalidad de un hecho delictivo" y, ante las penas previstas, considera que existe riesgo de que ambas traten de "eludir la acción de la justicia". El juez llega a apuntar que los policías que escoltan a Gómez podrían favorecer una huida: "No cabe duda de que esos agentes, en un momento determinado, bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos, pueden ser precisamente, quienes colaboren". Y va más allá: "La condición de actual presidente del Gobierno de su esposo es algo efímero y, por tanto, transitorio", de modo que esa protección desaparecería y "facilitaría aún más esa hipotética fuga".políticaEl juez Peinado vuelve a 'liarla': se rectifica a sí mismo horas después de imputarle un nuevo delito a la esposa de Pedro Sánchez Pablo Fdez. QuintanillaEl proceso se aceleró el lunes, cuando el magistrado citó a los tres investigados. Las defensas se opusieron a la vista oral y, en una posterior vistilla, las acusaciones populares reclamaron las medidas cautelares. A las puertas de los juzgados de Plaza de Castilla se concentró una decena de personas con pancartas contra Sánchez y Gómez, que entró y salió del tribunal por el garaje. No era la primera petición de este tipo. Ya en noviembre de 2024, con motivo de un viaje al G-20 en Brasil, la acusación lo intentó, pero Peinado lo rechazó por "innecesario" y "desproporcionado". El Gobierno volvió a oponerse esta semana: "Es una medida que no se entendería", resumió la portavoz Elma Saiz.La decisión llega dos meses después de que el juez procesara a Gómez por cuatro delitos: tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida. La instrucción sostiene que se habría aprovechado de su relación con el líder del PSOE para impulsar su carrera y que se apoyó en su asesora para tareas privadas. En abril, Peinado describió una trama que, a su juicio, no se veía desde "el reinado de Fernando VII".