La Guardia Civil investiga a un conductor por presuntamente abandonar de manera temeraria el lugar de un accidente de tráfico que él mismo habría provocado y en el que un motorista resultó gravemente herido. Los hechos se produjeron durante la tarde del 18 de mayo en la autovía A-48 (CA-33 – N-340), a la altura del kilómetro 7, dentro del término municipal de Chiclana de la Frontera (Cádiz).Según la información facilitada por la Guardia Civil, el siniestro consistió en una colisión por alcance entre un turismo y una motocicleta, cuyo conductor sufrió heridas de gravedad. Tras el impacto, el conductor del vehículo implicado abandonó el lugar de los hechos de forma temeraria y sin prestar asistencia, una actuación que ahora es objeto de investigación por parte de los agentes especializados en seguridad vial.La investigación apunta a varios delitos contra la seguridad vialLas diligencias han sido desarrolladas por el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT), integrado en la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Cádiz. Como resultado de las pesquisas, el conductor ha sido investigado por un supuesto delito de abandono del lugar del accidente, contemplado en el artículo 382 bis del Código Penal.Además, los investigadores le atribuyen presuntamente un delito de conducción temeraria, recogido en el artículo 380 del Código Penal, así como un delito de lesiones por imprudencia grave, tipificado en el artículo 152. Estas infracciones podrían conllevar penas de prisión y la retirada del permiso de conducción durante varios años, en función de la gravedad de los hechos y de la resolución judicial que se adopte.El delito de abandono del lugar del accidente está castigado con penas de entre seis meses y cuatro años de prisión, además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de uno a cuatro años. Por su parte, la conducción temeraria puede acarrear penas de entre seis meses y dos años de cárcel y la retirada del permiso de conducción por un periodo superior a uno e inferior a seis años.La Guardia Civil ha recordado que, cuando se producen siniestros, la prioridad absoluta es la seguridad y el auxilio de las personas implicadas en un accidente de circulación. Del mismo modo, ha dejado claro que abandonar el lugar de un siniestro vial, especialmente si hay heridos, no solo es una infracción grave, sino que puede constituir un delito contra la seguridad vial. En este sentido, subraya que la responsabilidad al volante no termina cuando ocurre un percance, sino que termina cuando se garantiza que todos están a salvo.