Entrevista | Equipo económico de Cepeda destapa propuestas en impuestos, petróleo y gas, reducción del gasto y Venezuela

Wait 5 sec.

Exministro de Comercio de Colombia, Germán Umaña. Imagen: MinComercio.Germán Umaña, exministro de Comercio del gobierno Petro, profesor de la Universidad Nacional y miembro del equipo económico del candidato Iván Cepeda habló con Valora Analitik sobre el programa fiscal, tributario y productivo que plantea la campaña.Dentro del grupo económico que le hablan al oído a Cepeda, también están: Clara López Obregón, economista y exministra y Mauricio Cabrera, economista y columnista.¿Qué se discutió en la reunión que sostuvieron con sectores de centro?Fue una reunión con diferentes sectores que tienen dudas sobre su voto: si van por el doctor Cepeda, si votan en blanco. No había nadie allí que fuera a votar por (Abelardo) De la Espriella.Se hicieron exposiciones sobre economía, transición energética, seguridad y paz. Al final, el candidato presentó las conclusiones: la no Constituyente, la seguridad jurídica constitucional, el Estado Social de Derecho. En general, creo que fue una reunión exitosa que logró convocar sectores diversos del centro del país.Desde el equipo económico de Cepeda, ¿cómo plantea la campaña el tema tributario y fiscal, que es uno de los que más preocupa a esos sectores?Lo que se propone es un acuerdo nacional, un pacto fiscal y productivo para retomar la senda de la sostenibilidad. Tiene varios pilares. El primero es la lucha contra la macrocorrupción, que algunos calculan en hasta $100 billones.No hablamos de perseguir la pequeña corrupción, sino ese sistema que se ha entronizado en el país, presente en la Nación, en los territorios, hasta el último municipio, incluso con vínculos con el sector privado.Por otra parte, la propuesta de modificar el Estatuto Tributario, o eventualmente impulsar una nueva reforma tributaria, no está enfocada en aumentar la carga impositiva de manera generalizada. Como lo ha señalado Clara López, el planteamiento pasa por revisar y eliminar exenciones y beneficios tributarios que no generan una retribución efectiva para la sociedad y que actualmente favorecen a determinados sectores o empresas sin un impacto claro en el desarrollo económico o social.Dinero colombiano. Foto: ©Janusz Pienkowski a través de Canva.comLa propuesta se basa en una tributación más progresiva, orientada a que quienes tienen una mayor capacidad económica contribuyan en mayor medida al financiamiento del Estado. Bajo esta visión, se contempla aliviar algunas cargas sobre las empresas productivas para estimular la inversión y el crecimiento, mientras se fortalece la tributación de las personas de mayores ingresos, siguiendo modelos aplicados en varios países europeos y otras economías desarrolladas.Asimismo, el programa contempla una revisión de la estructura del gasto público durante los primeros 100 días de gobierno. Aunque se reconoce que el Presupuesto General de la Nación tiene un alto grado de rigidez y limita la capacidad de hacer ajustes inmediatos, sí se plantea una evaluación exhaustiva de los gastos con el fin de identificar ineficiencias y optimizar el uso de los recursos públicos.En ese contexto, Cepeda ha defendido la necesidad de aplicar una política de austeridad republicana, enfocada en mejorar la eficiencia del Estado, racionalizar el gasto y garantizar que los recursos públicos se destinen a las prioridades de desarrollo económico y social del país.¿Eso incluiría mantener sobretasas a sectores como bancos, petróleo y carbón, como planteó el gobierno Petro?En esos sectores específicamente no me los imagino. La reforma apunta más a la progresividad en personas naturales que a cargas adicionales sobre sectores productivos.¿Y el impuesto al patrimonio, que está vigente hoy?No se ha hablado de eso en este momento. Está en estudio.¿Cómo se imagina la austeridad en el gasto público? ¿Con bisturí o con motosierra?Con bisturí, exactamente. Hay que ser claro: la inflexibilidad del gasto público es enorme. Entre el Sistema General de Participaciones y otros rubros constitucionalmente protegidos, el margen real de maniobra es de apenas entre el 10 % y el 12 % del Presupuesto. Dentro de ese margen se aplicará una austeridad republicana, como la llama el candidato: eficiencia del Estado, no desmantelamiento.La propuesta de De la Espriella plantea recortar el Estado un 40 % y eliminar 700.000 empleos públicos. ¿Qué implicaría eso en términos económicos?El grupo de investigación Vida de la Universidad Nacional lo ha calculado. El impacto de la reducción de $40 billones y eliminar 700.000 empleos llevaría la tasa de desempleo del 8,8 % actual a cerca del 11,4 % en muy corto plazo.Afectaría a más de 1,8 millones de trabajadores de entre uno y ocho salarios mínimos. Estamos hablando de un recorte anual de $32 billones que podría traducirse en una caída del salario mínimo vital del 46 %, según esos cálculos. En los territorios implicaría una caída del ingreso per cápita y una reducción del consumo corriente de entre el 14 % y el 19 %, con caídas del PIB per cápita regional de hasta el 4 %. Es una propuesta al estilo de lo que hizo (Javier) Milei en Argentina, pero con efectos aún más graves en el corto plazo.¿Y la Regla Fiscal? El año próximo Colombia debe retomar esa senda tras la suspensión aplicada.La idea es mantener un camino que conduzca a reducir el déficit fiscal de manera ordenada, con una transición que no afecte la estabilidad social en el corto plazo.La discusión sobre la metodología de la Regla Fiscal es otra conversación. Lo que sí es claro es que hay un problema fiscal que debe resolverse, pero con gradualidad.¿Cómo se financiaría el crecimiento si el margen de gasto es tan estrecho?Si no hay desarrollo productivo, no hay solución fiscal sostenible. Por eso el programa plantea una estrategia de reindustrialización y diversificación exportadora.Frente a las medidas del presidente Trump, defendemos el multilateralismo. Proponemos controles a la competencia desleal —dumping, salvaguardas, control de contrabando y lavado de activos— y una política de reindustrialización en sectores estratégicos: energías limpias, movilidad, agroindustria, soberanía alimentaria, economía popular y pequeña y mediana empresa.¿Cuál es la posición sobre nuevos contratos de petróleo y gas? El candidato Cepeda ha planteado la necesidad de encontrar un equilibrio entre las necesidades energéticas del país y el objetivo de avanzar hacia una transición energética ordenada. Si bien existe un compromiso con el desarrollo sostenible y la reducción de emisiones, también se reconoce que este proceso requiere tiempo y una planificación responsable.En ese sentido, la posición es clara frente al fracking, que no hace parte de la estrategia propuesta. Sin embargo, en materia de hidrocarburos se plantea evaluar las necesidades de corto plazo del país tanto en exploración como en explotación, garantizando al mismo tiempo el avance hacia fuentes de energía más limpias.Foto: ©grandriver de Getty Images Signature a través de Canva.comLa propuesta contempla una transición gradual en la que el petróleo mantenga un papel mientras se fortalece la diversificación de la matriz energética. Asimismo, se reconoce que el gas natural puede cumplir una función de respaldo durante este proceso, dado que genera menores emisiones frente a otros combustibles fósiles.Bajo esa visión, se plantea transformar a Ecopetrol en una empresa multienergética, capaz de combinar su actividad tradicional con el desarrollo de nuevas fuentes de energía. El objetivo es lograr una transición energética que responda a las necesidades actuales de crecimiento y desarrollo económico del país, sin comprometer la meta de construir un modelo productivo más sostenible en el largo plazo. ¿Y Venezuela? ¿Cuál es el potencial real para Colombia?Soy presidente honorario de la Junta Directiva de la Cámara Colombo-Venezolana, así que conozco bien el tema. Venezuela está alcanzando entre 1,3 y 1,4 millones de barriles diarios y se espera que duplique sus exportaciones.Hay una certidumbre económica creciente, con licencias para empresas europeas y norteamericanas. Pero lo importante no es ver a Venezuela como un mercado, sino como un socio de integración. Estuvimos hace poco con una misión de cerca de 40 empresarios colombianos en sectores financiero, petrolero, eléctrico y de servicios. Pensamos que en los próximos cinco o seis años Venezuela tendrá el mayor crecimiento de la región, por encima de un dígito, y Colombia puede beneficiarse de ese impulso con alianzas estratégicas e inversión conjunta.Gasolineras de Venezuela, en alerta tras nuevo esquema de gasolina premium. FOTO. Generada con IA¿Qué sectores productivos son prioritarios para el próximo gobierno?Turismo y economía digital encabezan la lista. El turismo ya genera más de US$10.000 millones en divisas y se convirtió en uno de los principales productos de exportación.La apuesta es desarrollar infraestructura en los territorios —Pacífico, Guajira, Amazonía, entorno a los parques naturales— y potenciar el turismo cultural más allá de los grandes conciertos.En lo agroindustrial, la meta es la soberanía alimentaria, diversificar exportaciones más allá del café y el banano, incorporar tecnología y conectar la economía campesina a las cadenas de valor. Y en todo esto, la seguridad jurídica para el inversionista nacional y extranjero es innegociable.