Industrias siderúrgica, química, agrícola y sector tecnológico podrían ser las más impactadas por el fenómeno de El Niño

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Impacto de El Niño en el sector industrial también iría al sector siderúrgico. Imagen: Acerías Paz del Río.El fenómeno de El Niño llegó a Colombia. Si bien todavía no se sabe cuál podría ser su intensidad ni su duración, el mismo Gobierno colombiano indicó que podría ser uno de los más fuertes en 75 años. Adicionalmente, existe una probabilidad de 96 % de que continúe hasta noviembre y diciembre de 2026 e incluso enero de 2027. Los modelos también prevén una probabilidad de 63% de que tenga una intensidad ‘muy fuerte’ durante ese período.Con base en lo mencionado por algunos analistas consultados, el impacto dependerá de variables como la intensidad de la ola de calor, su duración y el uso de energía de cada sector económico. Pero si se pone la lupa sobre el sector industrial, serían la siderurgia, la industria química, la agroindustria y el sector tecnológico los que podrían sufrir el mayor impacto.Alejandro Useche, profesor de la Universidad del Rosario, manifestó que, si bien el impacto es transversal a todos los sectores, los segmentos mencionados serían especialmente sensibles debido al consumo derivado de sus operaciones. Agregó que durante un fenómeno de El Niño también se producen alzas en las tarifas de energía que, en última instancia, son trasladadas a los usuarios, por lo que también existen presiones inflacionarias.Lo anterior también afecta a la pequeña industria, que constituye una parte importante del tejido empresarial colombiano. En cuanto a las tarifas de energía, manifestó que estas se traducen en mayores costos de producción; esto podría ocasionar que, si los costos no se trasladan a los usuarios, haya una menor utilidad por cada producto, lo que afectaría las finanzas de cada compañía.Para ejemplificar el impacto al sector, está la industria siderúrgica, que requiere temperaturas extremadamente altas para fundir metales, así como un elevado consumo de electricidad para operar hornos y otros equipos. En este contexto, un incremento en las tarifas tendría un efecto significativo sobre sus costos de producción.De igual forma, la industria química demanda grandes cantidades de energía para sus procesos productivos, reacciones industriales y sistemas de generación de vapor, elementos esenciales para mantener la operación de sus plantas. Useche también señaló que el sector lácteo podría verse afectado, dado que la transformación de la leche y la elaboración de productos derivados dependen de un uso intensivo de energía en procesos de refrigeración, almacenamiento y manufactura.Periodo de sequía. Imagen: Generada por AIA esto se suma la industria tecnológica, que podría enfrentar impactos relevantes debido a la alta demanda energética asociada al almacenamiento de información en la nube, el funcionamiento de algoritmos, las plataformas digitales y los servicios tecnológicos. Sin hablar más a fondo de actividades vinculadas a centros de datos (data centers) y proyectos relacionados con inteligencia artificial, que requieren una disponibilidad constante de energía. Al ser la electricidad un insumo esencial para todos estos sectores, un aumento en las tarifas energéticas se convertiría en uno de los principales canales de impacto económico derivados del evento climático.“El fenómeno de El Niño tiene un impacto fuerte sobre la economía del país y sobre nuestro bienestar. Una de las responsabilidades de los hogares es hacer todo lo posible para optimizar el consumo de energía y de agua. Si desde los hogares cuidamos el consumo de estos bienes públicos, no solamente vamos a tener un menor impacto en el bolsillo cuando lleguen los recibos de estos servicios, sino que también vamos a contribuir a reducir el impacto negativo para el conjunto de la economía”, mencionó Useche.Impacto en la agroindustriaSegún lo manifestó Fitch Ratings, las compañías agroindustriales en Latinoamérica enfrentan presiones crediticias a causa de la escasez de fertilizantes. Lo anterior es consecuencia de la incertidumbre del tránsito en el estrecho de Ormuz por el conflicto entre Irán y EE. UU. Los fertilizantes y el gasóleo representan entre 50 % y 70 % de los costos agrícolas. A esto se añade que cerca de 30 % del suministro de estos productos proviene de Medio Oriente.De esta manera se configura otro escenario complejo, ya que durante el fenómeno climático, cuya intensidad puede variar según la región, algunos cultivos podrían verse impactados tanto por el clima como por las condiciones del mercado. Lo anterior se debe a que, en primer lugar, el alza en los fertilizantes incrementa los costos y puede disminuir su consumo, lo que a su vez reduce el rendimiento de los cultivos. Si a esto se le añade El Niño, que tiene una incidencia importante sobre la producción agrícola, el panorama se complejiza.Según Fitch, una ola de calor puede impulsar la productividad de la caña de azúcar y la palma, pero perjudica la calidad del café arábica. De esta manera, el impacto no es uniforme para todo el sector agrícola y depende de la duración e intensidad de la ola de calor.—