Daniel Escacena, secretario general de Investigación de la Junta: «Todo dinero dedicado a investigación nunca es un gasto, sino una inversión»

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La Casa de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla acogió este jueves la entrega de los 'Premios para Investigadores Jóvenes 2025', convocados conjuntamente por la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y la Real Academia Sevillana de Ciencias para reconocer la excelencia científica de investigadores vinculados a universidades y centros de investigación de la provincia. Los galardones distinguen a científicos menores de 37 años que han desarrollado una destacada trayectoria investigadora en disciplinas como Química, Biología, Matemáticas, Física, Ciencias de la Tierra o Tecnología. En esta edición, la Real Maestranza concedió sus premios a la doctora en Química Cristina Megías Sayago y a la doctora en Farmacia Clara Muñoz Castro, mientras que el Premio Real Academia Sevillana de Ciencias recayó en el doctor en Arquitectura José David Bienvenido Huertas. El acto estuvo precedido por un recital de guitarra española a cargo de Nene Yokomura y fue inaugurado por el teniente de hermano mayor de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, Marcelo Maestre, quien destacó la relevancia de estos reconocimientos como estímulo para las nuevas generaciones de científicos. «Estos premios reconocen a doctores cuyos logros ponen de manifiesto el trabajo, esfuerzo, dedicación y sacrificio que les han hecho acreedores de este galardón», afirmó. Asimismo, felicitó a los premiados y recordó unas recientes palabras del Rey Felipe VI sobre la investigación: «Investigar es, ante todo, una forma de mirar, mirar con curiosidad, con rigor y con libertad». El secretario de la Real Academia Sevillana de Ciencias, Enrique Fernández Cara, dio lectura al acuerdo por el que se concedieron los galardones, mientras que el secretario del jurado, Javier Fernández Sanz, fue el encargado de glosar los méritos científicos de los tres investigadores. En el caso de Cristina Megías Sayago, el jurado destacó sus trabajos en catálisis y ciencia de materiales, orientados a la valorización de biomasa, dióxido de carbono y residuos plásticos para obtener productos de mayor valor añadido y contribuir a modelos de producción más sostenibles. Al recoger el premio, la investigadora agradeció el respaldo de las instituciones organizadoras y reivindicó el papel de la química ante los desafíos actuales. «Vivimos en un momento en el que la sociedad se enfrenta a desafíos globales importantes , como la transición energética, el cambio climático o la gestión de los recursos del planeta», señaló. En este sentido, aseguró sentirse «enormemente afortunada de poder contribuir desde mi ámbito de trabajo a aportar conocimiento en estos temas». Por su parte, Clara Muñoz Castro fue reconocida por sus investigaciones en biomedicina, centradas en el estudio de la enfermedad de Alzheimer y el papel de las células gliales en el desarrollo de patologías neurodegenerativas. Durante su intervención, la investigadora defendió la importancia de la ciencia básica para avanzar en el conocimiento de estas enfermedades. « No podemos enfrentarnos a algo que no conocemos . Solo comprendiendo los mecanismos que subyacen a la enfermedad podemos aspirar a tratarla eficazmente», afirmó. También lanzó una llamada de atención sobre la necesidad de reforzar la financiación científica: «La investigación es costosa, pero les aseguro que su ausencia es mucho más cara para nuestra sociedad». El Premio Real Academia Sevillana de Ciencias fue concedido a José David Bienvenido Huertas por sus trabajos en arquitectura social y energética, centrados en la pobreza energética, el confort térmico y la adaptación de las viviendas al cambio climático. El investigador explicó que gran parte de sus estudios se han orientado a comprender cómo las condiciones climáticas y constructivas afectan al bienestar de las personas. « No existen soluciones universales y las estrategias deben adaptarse al contexto climático específico», indicó. Además, subrayó la necesidad de revisar las políticas públicas relacionadas con la eficiencia energética y la pobreza energética para adaptarlas a los nuevos escenarios derivados del cambio climático. El presidente de la Real Academia Sevillana de Ciencias, el profesor Miguel de la Rosa, destacó el valor de estos reconocimientos para fortalecer el vínculo entre ciencia y sociedad. Durante su discurso comparó la carrera científica con la deportiva y defendió la importancia de la excelencia investigadora. «Hoy celebramos precisamente el talento joven que ha decidido emprender una trayectoria exigente, incierta y profundamente vocacional», afirmó. Por su parte, el secretario general de Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, Daniel Escacena Ortega, felicitó a los premiados y reiteró el compromiso de la administración autonómica con el sistema científico. «Todo dinero dedicado a investigación nunca es un gasto, sino una inversión», aseguró. Cada uno de los premios está dotado con 6.000 euros y un diploma acreditativo. Con esta iniciativa, la 'Fundación de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla' y la Real Academia Sevillana de Ciencias buscan reconocer los méritos científicos de investigadores jóvenes y fomentar el desarrollo de una carrera investigadora de excelencia vinculada a Sevilla y Andalucía.