Michelle Jenner aceptó su primer proyecto como actriz en 1995, para doblar a la hermana de Sid en 'Toy Story'. Desde entonces, su ritmo de trabajo solo se intensificó. 'La vida es bella', 'Harry Potter', 'Los hombres de Paco', 'La cocinera de Castamar', 'Isabel', 'El secreto del orfebre' y así sumó títulos hasta llegar a sus proyectos más recientes, 'La casa de papel: Berlín' y 'El nido'. Esta actriz tiene una de las trayectorias más sólidas de la industria en nuestro país. A sus 39 años , destaca por su carisma ante la cámara, por su adaptación para el doblaje y su compromiso con series de larga duración. Este nivel de rendimiento ha sido posible, en parte, porque se mudó a Madrid a una edad temprana. Recordemos que ella es de Barcelona, aunque con ascendencia inglesa y francesa. A los 18 años se fue a vivir a la capital en busca de oportunidades, papeles, rodajes y eventos; una cantidad y variedad que en su ciudad natal no se le presentaron. Cuando consiguió dedicarse a la interpretación de forma estable y formó una familia, se alejó de la ciudad y se marchó al campo. Michelle tiene muy presente que este movimiento es inusual, aunque era el más indicado para ella y su plan de vida. «Amo mi profesión por encima de todo, pero también me gusta mucho el resto de las cosas de la vida. Creo que la vida se compone de muchos elementos y me gusta tener equilibrio, sentir que tengo a la familia cerca por ejemplo», declaró recientemente en una entrevista para Esquire. Jenner vive en una zona rural a las afueras de Madrid. Está suficientemnete cerca de los estudios de grabación y de los medios y, al mismo tiempo, disfruta de una quietud que sólo es posible en los pueblos pequeños. El la misma conversación explica que es feliz con su huerto y sus momentos de silencio, aunque se guarda de recomendar este alejamiento de la urbe a todo el mundo. «Cada uno es como es, pero a mí me da la vida », confiesa. «Estoy muy feliz en mi huerto . Ahora especialmente porque es primavera y me paso el día con mis tomateras. No sé… A mí me da mucha paz», continúa. En otras épocas del año también cultiva lechugas, cebollas, pimientos, pepinos, tomates cherry, rúcula y albahaca. Hace unos años incorporó a su extensa variedad de plantas un níspero, una higuera y un manzano. Una profesión tan social y exigente como la suya, dice, le geenra una necesidad de una desconexión más tajante. «Siento que necesito ese contacto con la naturaleza, esa tranquilidad y esos momentos de silencio . Nuestro trabajo a veces es tan caótico y de estar con tanta gente todo el rato que necesito y aprecio muchísimo esos momentos de calma», añade. No sólo para ella, también intenta compartir con sus amigos estas sensaciones de la soledad: «Les hablo de las bondades de alejarse un poco de la ciudad, aunque también comprendo que hay gente que está en la ciudad porque tiene que estar allí o porque le gusta». Ella, a sus 18 años, también prefería el centro de Madrid: «Esto -el anhelo del campo- me ha venido más con el paso de los años». No es la primera vez que ofrece unas declaraciones así de transparentes sobre su vida en el campo. En 2018 también habló con Telva sobre que la naturaleza era su truco para desconectar del ajetreo de su trabajo. «Absolutamente. Cuando llego a casa, después de doce horas rodando, lo que más me relaja es acercarme a mi huerto y comprobar como van creciendo las semillas, desbrozar la maleza... esos momentos, que también me sirven como meditación, son muy terapéuticos para mí», dijo. Michelle Jenner cumple el dicho de 'la cabra tira al monte'. Y es que se crió en una familia muy pendiente de las tierras. « Mi tío Bernard , que vive en Francia, tenía un huerto próximo a la ribera del Loira y, cuando era pequeña, me encantaba ir con él en su tractor y trastear por allí, observar cómo crecía una tomatera, meter las manos en la tierra... Aunque soy de ciudad, siempre me ha gustado la vida en el campo», comentó hace años.