Hace una década, Frank Ayala dejó Cuba para emprender una nueva aventura en Guatemala. Su destino fue Quetzaltenango, departamento donde encontró el escenario ideal para desarrollar un proyecto de alto rendimiento en atletismo. Lo que comenzó como un desafío profesional terminó convirtiéndose en una historia de vida ligada al deporte guatemalteco y al crecimiento de atletas como Viviana Aroche, una de las principales exponentes del fondo nacional.Ayala ha hecho de la región occidental su hogar. Con cercanía, disciplina y una visión de largo plazo, lidera un grupo de más de 20 atletas provenientes de Quetzaltenango, San Marcos, Huehuetenango, Quiché y Sololá, quienes encuentran en él no solo a un entrenador, sino también a un guía en su desarrollo deportivo.“Guatemala es mi segunda patria. Cada vez le debo más a este país y por eso le tengo un cariño muy grande. Siempre me he sentido orgulloso de representar a Quetzaltenango; es un amor inmenso. Mi crecimiento diario se lo debo a muchas personas y por eso estoy agradecido”, indicó.Entre los atletas que han marcado su trayectoria destaca Viviana Aroche. La fondista se convirtió en uno de los proyectos más ambiciosos de Ayala y hoy es el reflejo de una apuesta construida con paciencia, confianza y respeto por los procesos.Cada mañana, a primera hora, el entrenador cubano se reúne con sus atletas en la pista azul de tartán del Complejo Deportivo de Quetzaltenango. Allí, junto a Aroche, trabaja en la recta final de la preparación para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. En la edición anterior, ambos celebraron la medalla de plata en los 10 mil metros.“Con Viviana fue algo especial. Su familia confió en mí desde el inicio. Hablé con sus padres para que se viniera a Quetzaltenango y entrenara conmigo. El proceso ha sido largo y, gracias a Dios, ya ha dado resultados. Comenzamos desde cero a construir las bases de lo que ahora somos”, explicó.Así empezó la aventuraDetrás de los resultados alcanzados junto a Aroche existe una historia que comenzó mucho antes de que ambos coincidieran en las pistas de Quetzaltenango. Para entender el presente, es necesario regresar a 2015, cuando Ayala tomó la decisión de trasladarse a Guatemala para liderar un proyecto de desarrollo enfocado en mediofondistas y fondistas en la altura.Antes de asumir el reto, realizó una investigación sobre la realidad y las condiciones del atletismo guatemalteco. Tras analizar el panorama, decidió apostar por un proyecto que con el paso de los años ha contribuido al crecimiento de varios atletas del occidente del país.Antes de venir a Guatemala, Ayala trabajaba con la Selección Nacional de Atletismo de Cuba en el Estadio Panamericano. Además, apoyaba a atletas de Francia, México e India que realizaban campamentos de entrenamiento para elevar su nivel competitivo.“En mi época como deportista no fui un gran atleta. Mi especialidad fue la marcha atlética y obtuve buenos resultados a nivel nacional en la categoría juvenil. Fue una linda experiencia; sin embargo, a los 18 años ingresé a la universidad y le di prioridad a la formación académica”, recuerda.Desde joven comprendió la importancia de complementar la experiencia deportiva con el conocimiento científico y la formación profesional.“Para mí, más que importante, es primordial estudiar. Yo me considero un médico de gente sana, porque el deporte es salud”, asegura.Ciencia y tecnología al servicio del rendimientoPara Ayala, el rendimiento deportivo moderno va mucho más allá del entrenamiento en la pista. La preparación física debe complementarse con el conocimiento científico, el análisis de datos y el uso adecuado de la tecnología.“La ciencia ha hecho que el deporte tenga atletas más longevos y con un mejor rendimiento”, afirma.En su metodología de trabajo, la tecnología permite monitorear cargas de entrenamiento, prevenir lesiones y optimizar cada etapa de la preparación. También destaca la evolución de los materiales deportivos, especialmente en disciplinas como el atletismo, donde el equipamiento juega un papel cada vez más relevante en el rendimiento competitivo.El proyecto con Viviana ArocheCuando Viviana Aroche se integró a los entrenamientos en 2015, era una joven atleta con deseos de crecer en el deporte. A partir de entonces comenzó un proceso de formación que se desarrolló paso a paso y sin atajos.Con el tiempo, los resultados empezaron a reflejarse en las pistas y Aroche se consolidó como una de las principales figuras del atletismo guatemalteco.Uno de los factores que Ayala considera determinantes en ese crecimiento ha sido el respeto por los procesos. En los primeros años trabajaron pruebas como los 400 y 800 metros; posteriormente los 1,500 y 5,000 metros; luego los 5,000 y 10,000 metros; y actualmente los 10 mil metros y los 21 kilómetros.“Hace tres años, en San Salvador 2023, llegamos sin ser conocidos y logramos la medalla de plata en los 10 mil metros. Ahora, para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, ya saben quién es Viviana Aroche y por eso iremos con la responsabilidad de defender esa medalla”, señala.Ayala también agradece el respaldo recibido por parte de las autoridades deportivas, especialmente del Comité Olímpico Guatemalteco, por el apoyo brindado durante todos estos años.“Llegar hasta aquí con Viviana no es mérito únicamente mío, sino de un gran equipo de trabajo que ha hecho posible competir fuera del país”, afirma.Ilusión a largo plazoAunque el sueño olímpico aparece cada vez con mayor claridad en el horizonte, Ayala mantiene la filosofía que ha guiado toda su carrera: respetar los procesos y avanzar paso a paso.El próximo gran objetivo será Santo Domingo 2026. Después llegarán los Juegos Panamericanos Lima 2027 y, más adelante, el desafío de buscar la clasificación a los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028.“Iremos paso a paso, pero ya comenzamos a pensar en los Juegos Olímpicos”, subraya.Diez años después de llegar a Guatemala, el entrenador cubano mira hacia el futuro con la misma ilusión que lo acompañó cuando decidió aceptar el reto de trabajar en el occidente del país. Hoy, junto a Viviana Aroche y un grupo de jóvenes atletas, continúa construyendo un proyecto que busca trascender fronteras y demostrar que los grandes resultados nacen de la paciencia, la confianza y el trabajo constante.The post Frank Ayala y la apuesta por el alto rendimiento en el atletismo de Guatemala first appeared on Antorcha Deportiva: Deportes Guatemala.