El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, aprovechó su entrevista en El Hormiguero para presentar las principales líneas de lo que sería su proyecto de Gobierno si llega a La Moncloa. Durante la conversación con Pablo Motos, el líder de la oposición centró buena parte de sus intervenciones en la situación política, la economía y la estructura del Ejecutivo, además de insistir en la necesidad de impulsar una "regeneración democrática".Feijóo comenzó describiendo el contexto político actual con una referencia a los distintos procedimientos judiciales que, según expuso, afectan al entorno del Gobierno. "Para entender los escándalos que está viendo la práctica española, necesita un mapa y cantimplora para ver si somos capaces de salir en la selva de casos de corrupción que vivimos", afirmó. A continuación, enumeró que existen "15 sumarios, 19 delitos, 94 imputados" y aseguró que todo ello supondría "1.800 años de cárcel con el Código Penal en la mano".Además, el líder del Partido Popular endureció sus críticas contra el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero al referirse a la investigación judicial que le afecta y a las joyas intervenidas en el registro de su despacho. Durante la entrevista, cuestionó las distintas explicaciones ofrecidas sobre el origen y el valor de las piezas, recordando que primero se habló de un importe de entre 30.000 y 50.000 euros, posteriormente se aseguró que procedían de una herencia y, finalmente, la tasación elevó su valor hasta 1,3 millones de euros.Feijóo afirmó que, si se encontrara en una situación similar, comparecería públicamente para dar explicaciones antes de acudir al juzgado. "Yo no necesito ir al juzgado, yo convoco una rueda de prensa y lo explico de la A a la Z", aseguró.El presidente del PP también lamentó que un expresidente del Gobierno esté siendo investigado por varios delitos y sostuvo que Zapatero fue durante años "una especie de Gandhi español, un referente moral de Sánchez". En el tramo más duro de su intervención, relacionó la defensa que, a su juicio, ha hecho el expresidente de determinados regímenes con la investigación que afronta: "Cuando una persona se ha dedicado durante los últimos años a blanquear una dictadura, al final también puede blanquear capitales".Sus prioridades si gobiernaPreguntado por lo que pueden esperar los ciudadanos de él, Feijóo situó la "decencia" como el primer compromiso de un eventual Ejecutivo del Partido Popular. En sus palabras, pretende "volver a la política española lo que la mayoría de los años han tenido, que es un gobierno decent, con gente decente que no venga a robar, que sepa que no hay más intereses que los intereses generales".Junto a esa idea, el dirigente popular defendió la necesidad de impulsar un programa económico que permita mejorar el poder adquisitivo de las familias, facilitar el acceso de los jóvenes a la vivienda y apoyar a los trabajadores por cuenta propia.También aseguró que uno de sus objetivos sería recuperar la inversión en infraestructuras y servicios públicos. Citó expresamente el estado de la red ferroviaria, las carreteras y el sistema eléctrico para evitar que se reproduzcan situaciones como los apagones.Además, avanzó que impulsaría un "código de regeneración democrática" para impedir que, según explicó, un Gobierno pueda intervenir en instituciones como la Fiscalía General del Estado, el Tribunal Constitucional, el Consejo de Estado o RTVE. "Volvamos otra vez a darnos la mano, derribemos los muros, construyamos puentes", manifestó.El caso Leire DíezFeijóo también quiso cargar contra el denominado caso Leire y sostuvo que la exmilitante socialista formaba parte de una estructura organizada para proteger al Gobierno. Según afirmó, las denominadas "cloacas" estaban financiadas por el PSOE, dirigidas por quien entonces era su secretario de Organización, Santos Cerdán, y tenían como objetivo "proteger a P. S.". Además, cuestionó la explicación ofrecida por la directora general de la Guardia Civil sobre sus contactos con Leire Díez. "La directora de la Guardia Civil ha dicho que no se reunió, sino que tomó un café. Si usted y yo nos tomamos un café, nos hemos reunido", ironizó.El presidente del PP aseguró además que los apuntes incorporados a la investigación reflejan que los desplazamientos de Díez eran sufragados por el PSOE y recordó que ocupó distintos cargos públicos, entre ellos la dirección del departamento de Filatelia de Correos, un nombramiento que criticó duramente.Feijóo sostuvo que la presunta trama buscaba influir en jueces, fiscales, miembros de la Guardia Civil, la UDEF y medios de comunicación. A su juicio, se trata de "un atentado contra el Estado de derecho". También vinculó el inicio de esa supuesta organización con los días en los que Pedro Sánchez suspendió su agenda pública tras conocerse la investigación a su esposa, Begoña Gómez. Según afirmó, "no era para redactar la carta a la ciudadanía, era para redactar el manual de instrucciones de las cloacas".¿Podría el PSOE acabar imputado?Feijóo también puso en duda que el presidente del Gobierno desconociera las actuaciones de las personas de su entorno. Aunque matizó que "enterarse de todo es un poco soberbio", sostuvo que Pedro Sánchez conocía lo que ocurría dentro del PSOE y del Ejecutivo. El líder del PP cuestionó que Santos Cerdán pudiera organizar la supuesta trama vinculada a Leire Díez sin conocimiento del presidente y recordó que, tras la salida de José Luis Ábalos, Sánchez eligió a Cerdán como nuevo secretario de Organización. También criticó el intento de nombrar a Francisco Salazar para ese mismo cargo pese a las denuncias por presuntos abusos y acoso sexual.Además, Feijóo afirmó que "es muy posible que el PSOE acabe imputado hablando con el código penal en la mano" al considerar que, según su versión, el partido habría financiado la supuesta estructura investigada. Además, aludió a la declaración sobre la presunta entrega de 90.000 euros en efectivo en la sede de Ferraz y aseguró que esos hechos podrían tener consecuencias para la formación socialista.Críticas a la gestión económicaLa situación económica ocupó otro de los bloques centrales de la entrevista. Feijóo acusó al Ejecutivo de presentar "cuentos y no cuentas" y sostuvo que el Estado dispone de más recursos que nunca pese al incremento de la presión fiscal."Nunca hemos tenido tanto dinero, nunca hemos pagado tantos impuestos y el Gobierno nunca ha tenido más dinero", aseguró. Según explicó, los ciudadanos soportan una mayor carga tributaria mientras continúan perdiendo capacidad adquisitiva por el incremento del coste de la vivienda y de la cesta de la compra.En este sentido, recordó también la llegada de los fondos europeos y el aumento de la deuda pública. "No puede ser que la gente al Gobierno viene a desgastarse, no a desgastar el país", afirmó.El líder del PP defendió que muchas familias han perdido poder adquisitivo y aseguró que los menores de 40 años encuentran cada vez más dificultades para acceder a una vivienda.Menos ministerios y más austeridadOtro de los compromisos que expuso durante la entrevista fue la reducción del tamaño del Ejecutivo. Feijóo consideró que el actual Gobierno cuenta con una estructura excesiva y aseguró que un gabinete con "14 o 15 ministerios" sería suficiente para gobernar.Recordó que cuando llegó a la Xunta de Galicia en 2009 decidió eliminar el 50 % de los altos cargos y defendió que una medida similar permitiría ahorrar recursos públicos."Lo primero que tiene que hacer un presidente del Gobierno cuando llega es decir: voy a ahorrarles a los españoles estos sueldos, estos ministerios y estos altos cargos que no los necesito", afirmó.Asimismo, aseguró que, si gobierna, uno de sus primeros pasos será ofrecer una radiografía completa de la situación económica del país. Según explicó, informará a los ciudadanos sobre la deuda, las inversiones pendientes y el estado de las infraestructuras antes de iniciar su gestión.La prioridad nacionalEn el plano electoral, el presidente del PP restó importancia a las encuestas y aseguró que los resultados obtenidos por su partido en las últimas citas autonómicas reflejan una tendencia distinta. Se mostró convencido de que el cambio político "es inevitable" y defendió la necesidad de un "gobierno sólido y fuerte" para poner fin a la actual situación política.Feijóo dedicó parte de la entrevista a explicar su postura sobre la denominada "prioridad nacional" en el acceso a determinadas ayudas públicas. El líder del PP defendió que el criterio debe ser el arraigo, es decir, el tiempo de residencia y empadronamiento en un municipio o comunidad autónoma, y no la nacionalidad. "Para obtener una vivienda pública o ayudas públicas se tendrá en cuenta el arraigo", afirmó. Además, rechazó que ese planteamiento suponga discriminar a los inmigrantes y aseguró que quienes dispongan de tarjeta sanitaria "tienen las mismas posibilidades". También insistió en que su objetivo sigue siendo gobernar en solitario tras las próximas elecciones.Sobre la política migratoria, Feijóo reivindicó el contenido de los acuerdos firmados por su partido y defendió que el acceso a determinadas ayudas públicas tenga en cuenta el arraigo. Insistió en que esa prioridad no distingue entre españoles e inmigrantes, sino que atiende al tiempo de residencia en un territorio. Además, reiteró su intención de gobernar en solitario, aunque aseguró que respetará el resultado de las urnas. "Les pido cuatro años de confianza" porque, afirmó, "dentro de cuatro años España estará mejor cuando el Gobierno sea más fuerte".Una inmigración ordenadaFeijóo también fue preguntado por la posibilidad de gobernar con Vox tras las próximas elecciones. El líder del PP recordó que en 2023 ganó los comicios, aunque no logró los apoyos suficientes para formar Gobierno. "Nos faltaron cuatro diputados para poder gobernar", afirmó. Insistió en que no está dispuesto a pactar "contra la Constitución" ni a aceptar los votos de Bildu, aunque dejó abierta la puerta a negociar una coalición si los resultados electorales así lo exigen.En ese escenario, aseguró que cualquier acuerdo tendría como base una serie de "líneas rojas", entre ellas el respeto a la Constitución, al Estado de las autonomías, las políticas de igualdad, el equilibrio de las cuentas públicas, la prosperidad económica y una política migratoria "ordenada y racional".Sobre inmigración, defendió que España necesita trabajadores extranjeros, pero reclamó un mayor control de los flujos migratorios. "Que vengan a aportar, que vengan a trabajar, que vengan a cumplir las leyes", señaló, al tiempo que sostuvo que quienes delincan "les vamos a expulsar". Además, criticó la política migratoria del Gobierno, al que acusó de incumplir los acuerdos europeos en esta materia y de impulsar procesos de regularización que, a su juicio, no incorporan suficientes garantías.Feijóo aseguró que España "es el país que ha traído más inmigración ilegal de toda Europa" entre 2019 y 2025 y cuestionó que la regularización de inmigrantes no exija comprobar los antecedentes policiales. También censuró la concesión de nacionalidades al amparo de la Ley de Memoria Democrática, al considerar que el Ejecutivo está otorgando un elevado número de nacionalizaciones a personas nacidas fuera de España. Según sostuvo, estas decisiones rompen el consenso europeo sobre inmigración y la política de retorno, por lo que reclamó una gestión basada en el control de las fronteras y el cumplimiento de la normativa comunitaria.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.