La temporada de playas comenzará este viernes en Rota (Cádiz) sin que las familias con animales de compañía dispongan de un espacio habilitado para disfrutar del litoral junto a sus mascotas. La situación prolonga una reivindicación histórica de Verdes Equo, formación que lleva años reclamando que parte de los kilómetros de costa del municipio se destinen al uso compartido de personas y perros.La reclamación no es nueva. Entre 2014 y 2016, el Ayuntamiento de Rota impulsó diversos estudios para determinar la ubicación más adecuada para una playa canina. El emplazamiento escogido inicialmente fue la playa de Aguadulce-Peginas, una propuesta que acabaría materializándose con su autorización en junio de 2023, aunque previamente encontró obstáculos derivados de criterios técnicos relacionados con la calidad de las aguas.Según recuerda Verdes Equo, la técnico sanitaria de la Delegación de Medio Ambiente rechazó inicialmente la propuesta debido a que una de las condiciones indispensables para la habilitación de este tipo de espacios era que las aguas fueran aptas para el baño, circunstancia que no concurría en Peginas. No obstante, el partido sostiene que aquella decisión no suponía la imposibilidad de crear una playa canina, dado que existen numerosos ejemplos similares tanto en la provincia como en el resto del litoral español.Los criterios técnicos que marcaron el proyectoLa formación ecologista rememora también la reunión celebrada el 12 de mayo de 2016 por la comisión técnica encargada de estudiar la habilitación de una zona de baño y esparcimiento para perros. En aquel encuentro se establecieron diversos requisitos para el funcionamiento del futuro espacio, entre ellos que los animales estuvieran vacunados, desparasitados y dotados de microchip, además de que los perros potencialmente peligrosos o de más de 20 kilogramos llevaran bozal homologado.Del mismo modo, se contemplaba la obligación de recoger los excrementos, portar la documentación sanitaria correspondiente, permanecer dentro de la zona delimitada y disponer de un punto de agua para los usuarios. Aquellas condiciones pretendían garantizar la convivencia entre animales y personas, así como preservar la seguridad y la salubridad del entorno.En esa misma etapa, la playa de Aguadulce-Peginas seguía siendo la propuesta municipal para albergar la futura playa canina. A raíz de las consultas realizadas a las administraciones competentes, se elaboró un informe técnico que recogía varias recomendaciones, entre ellas que estos espacios se ubicaran en los extremos del litoral para evitar interferencias con las zonas de baño más concurridas.El informe también contemplaba que los animales accedieran acompañados de sus propietarios, bajo las medidas de seguridad establecidas por el Ayuntamiento, y que pudieran permanecer sueltos dentro de un espacio delimitado mediante algún tipo de vallado específico. Estas consideraciones sirvieron posteriormente de base para nuevas propuestas sobre la ubicación definitiva del proyecto.Galeones, la alternativa que sigue defendiendo Verdes EquoA partir de esos criterios, Verdes Equo trasladó al Ayuntamiento una propuesta para situar la playa canina en Galeones, junto al Picobarro. La formación argumenta que este enclave reúne mejores condiciones al disponer de cerca de 500 metros de longitud, situarse en uno de los extremos del litoral y ofrecer una accesibilidad considerablemente superior a la de Aguadulce-Peginas.El partido también destaca que la zona se encuentra delimitada de forma natural por el Picobarro y separada de la playa del Almirante mediante un vallado existente. Además, sostiene que el control de acceso resultaría sencillo gracias a la existencia de una única entrada, a lo que se suma la disponibilidad de aguas aptas para el baño y un punto de suministro de agua.Entre las diferencias señaladas por la formación ecologista figura igualmente la existencia en Galeones de servicios de salvamento y socorrismo, así como de baños y aseos públicos. Estos equipamientos, según recuerda, no estaban presentes en la playa de Peginas, circunstancia que, a su juicio, reducía la comodidad y funcionalidad del espacio para los usuarios.Pese a ello, el Ayuntamiento mantuvo su apuesta por Aguadulce-Peginas, una decisión que culminó con la apertura de la playa canina en junio de 2023. En aquel momento, Verdes Equo manifestó públicamente su preocupación por la ubicación elegida y por algunas de las restricciones aplicadas. Entre ellas destacó la obligación de mantener a los perros atados durante su estancia en la playa, una medida que, según la formación, limitaba el objetivo recreativo para el que había sido concebido el espacio.La organización también subrayó el descontento generado entre numerosos propietarios de animales debido a la distancia respecto al núcleo urbano, la escasez de aparcamientos, la ausencia de determinados servicios y las dificultades de acceso existentes en la zona. A ello añadía la sensibilidad ambiental del entorno, donde habitualmente se registran puestas de chorlitejo patinegro, frente al carácter urbano que presenta la playa de Galeones.El resultado de aquella experiencia fue que 2024 acabó convirtiéndose en el último verano con playa canina en Rota. Desde entonces, según denuncia Verdes Equo, no se han dado a conocer detalles sobre cuándo, dónde o de qué forma podría recuperarse una zona de esparcimiento para familias con animales de compañía dentro del término municipal.La formación considera además que la recuperación de este servicio podría generar nuevas oportunidades laborales vinculadas a la gestión y mantenimiento del espacio. Entre las propuestas figura la incorporación de personal veterinario encargado de supervisar el acceso de los animales, verificar el cumplimiento de la normativa y prestar asistencia en caso de accidente o lesión. El partido concluye que la creación de una "zona de baño y esparcimiento para perros" en Galeones podría convivir con nuevos modelos de promoción turística y contribuir a que Rota avance hacia una ciudad más pet friendly, incluso sustituyendo determinados distintivos de calidad por reconocimientos como "ciudad turística amiga de los animales".