Así es Eton College, el exclusivo internado donde estudiará el Príncipe George: uniformes victorianos, tradición y 74.000 euros al año

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Una de las grandes incógnitas sobre el futuro académico del Príncipe George ya ha quedado resuelta. El Palacio de Kensington ha confirmado que el hijo mayor de los príncipes Guillermo y Kate Middleton comenzará sus estudios en Eton College a partir del próximo mes de septiembre, siguiendo así los pasos de su padre y de su tío, el Príncipe Harry. La noticia pone fin a meses de especulaciones sobre qué centro elegirían los príncipes de Gales para la siguiente etapa educativa de su primogénito. En los últimos tiempos, Guillermo y Kate habían visitado varios colegios de prestigio, entre ellos Marlborough College, donde estudió la Princesa de Gales, y el propio Eton. Finalmente, la balanza se ha inclinado hacia la institución más emblemática del sistema educativo británico. Un internado con casi seis siglos de historia que ha formado a reyes, primeros ministros, escritores, actores y algunas de las figuras más influyentes del Reino Unido. El ingreso de George supone una continuidad con la decisión que tomaron en su día Carlos III y Diana de Gales. Hasta entonces, los herederos al trono solían ser educados mediante tutores privados o en internados escoceses como Gordonstoun, donde estudió el actual monarca. Sin embargo, Guillermo se convirtió en el primer heredero directo en ingresar en Eton, donde cursó estudios entre 1995 y 2000. Más tarde también lo haría el príncipe Harry. Ahora será George quien continúe esa tradición familiar. Otro de los factores que habría pesado en la decisión es la cercanía con el hogar familiar. Eton se encuentra a escasos minutos de Windsor, donde residen actualmente los príncipes de Gales con sus hijos, lo que permitirá que el joven mantenga un contacto frecuente con su familia. La experta educativa Melanie Sanderson, editora jefe de 'The Good Schools Guide', explicó recientemente que la proximidad al domicilio familiar podía resultar determinante. «Siempre pensé que iría allí. Los príncipes de Gales transmiten la imagen de una familia muy unida y creo que la cercanía al hogar ha sido un factor decisivo. Se puede ver Eton desde el castillo de Windsor», señaló. Fundado por el Rey Enrique VI en 1440, Eton nació con una finalidad muy distinta a la que tiene hoy. Su creador pretendía ofrecer educación a jóvenes con talento que no contaban con recursos económicos suficientes para acceder a ella. Con el paso de los siglos, el centro fue transformándose hasta convertirse en uno de los internados más prestigiosos y exclusivos del mundo. Actualmente acoge a alumnos de entre 13 y 18 años y cuenta con alrededor de 1.300 estudiantes. Por sus aulas han pasado veinte primeros ministros británicos, entre ellos Boris Johnson y David Cameron, además de figuras históricas como George Orwell, Ian Fleming, Aldous Huxley o el economista John Maynard Keynes. También estudiaron allí actores tan conocidos como Eddie Redmayne, Tom Hiddleston, Hugh Laurie, Damian Lewis o Dominic West. Uno de los elementos más reconocibles de Eton es su peculiar uniforme, prácticamente inalterado desde hace generaciones. Los alumnos visten chaqueta negra tipo frac, chaleco, camisa blanca, corbata y pantalón de raya diplomática. La imagen recuerda más a la Inglaterra victoriana que a un centro educativo del siglo XXI, pero precisamente esa mezcla entre tradición y prestigio forma parte de la identidad del colegio. Además del uniforme, Eton conserva costumbres, expresiones y rituales propios que se han transmitido de generación en generación y que forman parte de una cultura interna muy particular. Lejos de renunciar a sus raíces, el colegio ha sabido combinar ese legado histórico con una propuesta educativa moderna que sigue atrayendo a familias de todo el mundo. El prestigio tiene un precio. Según los datos oficiales, la matrícula supera actualmente las 63.000 libras anuales, una cifra que ronda los 74.000 euros al año. A esa cantidad hay que sumar otros gastos asociados a uniformes, viajes, actividades complementarias o determinadas experiencias académicas. Aun así, el centro mantiene programas de becas y ayudas económicas destinados a estudiantes con talento. El acceso tampoco resulta sencillo. Los aspirantes deben superar distintos procesos de evaluación y demostrar que pueden seguir el exigente nivel académico del colegio. «Eton está muy por encima de la mayoría de los colegios. Tiene un enorme sentido de la historia y la tradición, pero al mismo tiempo posee una visión muy moderna. No es un colegio anclado en el pasado», afirmó Melanie Sanderson a propósito de su modelo educativo. La vida en Eton va mucho más allá de las aulas. El colegio cuenta con más de 140 hectáreas de instalaciones deportivas y ofrece más de veinte disciplinas distintas para sus estudiantes. Junto al fútbol, el rugby o el cricket, conserva deportes únicos como el famoso Eton Wall Game, una disciplina prácticamente exclusiva del colegio que se juega junto a un muro de ladrillo y que apenas ha cambiado en siglos. Pero quizá el verdadero valor de Eton reside en algo menos tangible: la red de relaciones que se crea entre sus alumnos. Durante décadas, el centro ha funcionado como uno de los principales espacios de encuentro de quienes más tarde ocuparán posiciones de influencia en la política, la empresa, las Fuerzas Armadas o la administración británica. A partir de septiembre, el príncipe George pasará a formar parte de esa tradición. Un paso importante en la formación del futuro rey que, como ocurrió con Guillermo antes que él, marcará una nueva etapa en su camino hacia la Corona.