Nos los sabemos de memoria. Se repiten desde hace generaciones como una forma sencilla de anticipar lo que podía venir del cielo, mucho antes de que existieran las predicciones por satélite o las aplicaciones del móvil."Cuando marzo mayea, mayo marcea", "en abril, aguas mil", "hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo", "después del temporal viene la calma" o "año de nieves, año de bienes". Nos cuentan, casi tarareando en las calles de Santiago de Compostela.Frases breves, fáciles de recordar y profundamente instaladas en la cultura popular. Pero su encaje con la realidad actual empieza a generar dudas."Nos los sabemos de memoria, pero hoy quizá no son tan precisos. El tiempo empieza a ser un poquito extremo y eso provoca que después de un temporal venga otro temporal, que el 40 de mayo haya una ola de calor, que la nieve caiga cuando no debe y estropee la producción, y que cuando marzo mayea mayo puede convertirse en agosto", nos lo traslada una turista de Gran Canaria.El cambio no es solo una sensación. En los últimos años se han encadenado episodios de calor fuera de temporada, lluvias muy intensas en cortos periodos de tiempo y variaciones bruscas que rompen la idea tradicional de estaciones estables.En la calle, esa percepción se repite con naturalidad, casi como una constatación cotidiana. "Antes estos refranes te servían de guía. Ahora ya no sabes muy bien qué esperar", nos adelanta una compostelana. "Este año hemos tenido fenómenos que nos han dejado un poco descolocados, lluvias muy fuertes y calor fuera de fecha", añade un valenciano. "Y te levantas y no sabes si estás en primavera o en pleno verano", concluye su esposa.La consecuencia es que el refranero, sin desaparecer, ha cambiado de función. Ya no siempre se utiliza como herramienta para prever el tiempo, sino más bien como referencia cultural, como una forma de explicar lo que se recuerda que "solía pasar".Aun así, no hay consenso sobre si han dejado de ser válidos o si simplemente se están viendo afectados por un clima menos regular. Hay quien cree que siguen teniendo sentido si se interpretan como tendencias generales, no como reglas exactas."Sigo confiando en la sabiduría popular. Y es que todo esto es cuestión de ciclos. Y lo más probable es que no están tan equivocados", nos comenta un grupo que llega de Mallorca.Entre la tradición y la incertidumbre, los refranes se mantienen en pie. Funcionan como un puente entre dos formas de entender el tiempo: la de la experiencia acumulada y la de la predicción científica.Y en ese cruce queda la duda abierta, sin resolver del todo, ¿realmente el clima ya no se comporta como antes?Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.Puedes ver el informativo completo 'Noticias Fin de Semana' en Atresplayer.