"La cultura no se cierra, la memoria no se vende": Curro reaparece en Sevilla para defender el legado de la Expo'92

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Decenas de personas se han concentrado este domingo a las puertas del Pabellón de la Navegación, en la Isla de la Cartuja, para exigir el mantenimiento de su exposición permanente y mostrar su rechazo al cierre de uno de los espacios originales de la Expo’92 que todavía conserva su uso abierto al público. La protesta, convocada por la asociación Legado Expo Sevilla, ha tenido lugar este 21 de junio y ha reunido a trabajadores del Pabellón, familias con niños y niñas, colectivos ciudadanos y numerosos vecinos de Sevilla que han querido respaldar la continuidad de la muestra Sevilla y la Navegación Atlántica.La concentración ha reclamado a la Junta de Andalucía que garantice la continuidad de la exposición permanente y de los puestos de trabajo de los trabajadores y trabajadoras que, según la convocatoria, recibirán carta de despido este mismo día 21 de junio. La jornada se ha desarrollado sin incidentes y con una amplia presencia de público, que ha soportado el intenso calor para sumarse a una movilización marcada por la defensa del patrimonio, la cultura y la memoria reciente de la ciudad.Curro vuelve a la Cartuja en una protesta con ambiente reivindicativoLa concentración ha mezclado el tono reivindicativo con un ambiente festivo y participativo. Pancartas, cánticos e intervenciones de los convocantes se han sucedido durante una mañana en la que los asistentes han querido lanzar un mensaje claro contra la pérdida de este espacio.Uno de los momentos más aplaudidos ha sido la aparición de Curro, la mascota oficial de la Exposición Universal de Sevilla de 1992. Su presencia entre los asistentes ha generado una visible emoción y ha servido como símbolo del legado de aquel acontecimiento para la ciudad.Decenas de personas se concentran en Sevilla para exigir que no cierre la exposición permanente del Pabellón de la Navegación- Para muchos de los presentes, Curro actuó como un recordatorio vivo de lo que representó la Expo’92 y de la importancia de conservar los espacios que aún mantienen una relación directa con aquel evento.Durante el acto se dio lectura al manifiesto elaborado por Legado Expo Sevilla, en el que se denuncia que el cierre de la exposición permanente no responde a una falta de demanda ni de visitantes, sino a una decisión política orientada, según la asociación, a la privatización de un bien público declarado Bien de Interés Cultural.“La cultura no se cierra, la memoria no se vende”El manifiesto reclama la continuidad de la exposición permanente, del servicio cultural y educativo y de los puestos de trabajo. También pide inversión para actualizar y mejorar la muestra Sevilla y la Navegación Atlántica. Entre sus reivindicaciones, la asociación exige que el Pabellón sea protegido conforme a su condición de Bien de Interés Cultural, sin que la rentabilidad económica prime sobre su función cultural, educativa y social.El texto leído durante la concentración también reclama el fin de los procesos especulativos que, según Legado Expo Sevilla, afectan a otros espacios del legado de la Expo’92, como el Canal de los Descubrimientos. Además, el manifiesto pide que la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla asuman responsabilidades compartidas en la conservación de este patrimonio vinculado a la historia contemporánea de la ciudad.Decenas de personas se concentran en Sevilla para exigir que no cierre la exposición permanente del Pabellón de la Navegación- A lo largo de la protesta se ha expresado también la solidaridad con los trabajadores y trabajadoras de la empresa que gestiona la atención al público, así como con el personal de limpieza y mantenimiento externalizado que también podría verse afectado por el cierre. Los asistentes han subrayado el valor educativo de la exposición, que durante catorce años ha acercado la historia de la navegación y el papel de Sevilla en la apertura de nuevas rutas al mundo a más de doscientos colegios cada año.La concentración concluyó con un llamamiento a la ciudadanía sevillana para seguir movilizándose en defensa del legado de la Expo’92. El lema que resonó durante toda la protesta resumió el espíritu de la jornada: “la cultura no se cierra, la memoria no se vende”.