El avión más rápido de la historia batió su récord en 1976 y nadie lo ha superado

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El Lockheed SR-71 Blackbird es una aeronave ampliamente reconocida en la historia de la aviación por su capacidad de alcanzar velocidades superiores a Mach 3.2 y altitudes que superaban los 25.000 metros. No obstante, su desarrollo no salió de nada, sino que fue el resultado de una evolución tecnológica continua de diseños previos desarrollados en la división Skunk Works de Lockheed, bajo la dirección del ingeniero Clarence "Kelly" Johnson. Durante más de tres décadas, el SR-71 sirvió como una plataforma de reconocimiento estratégico muy importante para la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en el contexto de la Guerra Fría, ofreciendo una capacidad de cobertura de hasta 160.000 cuadrados de territorio por hora y un diseño concebido para reducir ser detectado por los radares.El origen de esta tecnología se remonta a los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, una época caracterizada por la necesidad de obtener información sobre las capacidades nucleares y militares de la Unión Soviética. En un principio, el gobierno estadounidense empleó bombarderos modificados y globos aerostáticos para las tareas de reconocimiento, pero estos sistemas resultaban vulnerables frente a las defensas antiaéreas enemigas. Ante esta situación, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) solicitó a la industria aeroespacial el diseño de una aeronave capaz de operar a altitudes que la mantuvieran fuera del alcance de las amenazas terrestres de los interceptores de la época.Los primeros pasos hacia la era del reconocimiento supersónico La respuesta inicial de Kelly Johnson fue el U-2, un diseño conceptualmente similar a un planeador, pero propulsado por un motor a reacción. Aunque el U-2 carecía de velocidad visible en las pantallas de radar, su capacidad para volar a más de 21.000 metros de altura le permitió realizar 24 misiones exitosas a lo largo de las fronteras soviéticas a partir de 1956. No obstante, la vulnerabilidad del sistema quedó en evidencia el 1 de mayo de 1960, cuando un misil de defensa aérea derribó el avión pilotado por Gary Powers sobre el espacio aéreo soviético, lo que puso fin a los sobrevuelos en esa región y limitó el uso del U-2 a zonas con defensas no tan avanzadas tecnológicamente.Antes de este incidente, las investigaciones ya apuntaban a que la próxima generación de aviones de reconocimiento debía ser supersónica y contar con una sección transversal de radar reducida. Este esfuerzo dio lugar a la serie de diseños denominados "Archangel", que culminaron en el desarrollo del A-12 para la CIA. Construido principalmente con una aleación de titanio para soportar las altas temperaturas de la fricción aerodinámica, el A-12 era un monoplaza bimotor que comenzó a operar en 1965 desde la Base Aérea de Kadena en Okinawa, Japón, realizando misiones de reconocimiento sobre el norte de Vietnam, Laos y Corea del Norte bajo la operación Black Shield.El diseño del U-12 también sirvió de base para otros proyectos experimentales que exploraron diferentes funciones operativas. Entre ellos se encontraba el YF-12A, una versión tipo interceptor de largo alcance equipada con un segundo asiento para el oficial de armamento, cuyo propósito era interceptar bombarderos enemigos a velocidades de crucero triplesónicas; sin embargo, las restricciones presupuestarias impidieron su producción en serie. Asimismo, se modificaron dos plataformas A-12 para dar origen al modelo M-21, diseñado para transportar y lanzar el dron de reconocimiento D-21 a altas velocidades, aunque este programa se canceló tras experimentar serias dificultades técnicas durante las pruebas de separación de la aeronave no tripulada. Así es “Proyecto Caos”, el indetectable avión hipersónico que EE UU mantiene en secretoEl verdadero heredero del programa fue el SR-71 Blackbird, una variante de reconocimiento biplaza desarrollada específicamente para el Mando Aéreo Estratégico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. A diferencia del A-12, el SR-71 incorporaba un Oficial de Sistemas de Reconocimiento (RSO) encargado de gestionar los equipos de sensores, cámaras de alta resolución y sistemas de contramedidas electrónicas para neutralizar los radares de seguimiento enemigos. Su propulsión dependía de dos motores Pratt & Whitney J58, diseñados para funcionar con el postquemador encendido de forma continua durante sus vuelos de crucero supersónicos. En cuanto a su máxima velocidad operativa, llegaba a Mach 3.3, o lo que es lo mismo, superaba por poco los 3.500 km/h, algo que ninguna otra aeronave ha logrado igualar o superar a día de hoy. Último diseño del Lockheed SR-71 BlackbirdDebido a los elevados costos que implicaba mantener operativos tanto el programa del A-12 como el del SR-71 de manera simultánea, se decidió unificar los esfuerzos en este último, que asumió las operaciones de Kadena a partir de 1968. Durante sus años de servicio, las tripulaciones del Blackbird recopilaron datos de inteligencia de gran relevancia en diversos escenarios, incluyendo la guerra de Vietnam, la guerra de Yom Kippur en 1973, la intervención israelí en el Líbano y los análisis previos y posteriores a las operaciones aéreas estadounidenses en Libia en 1986.Con el paso del tiempo, el desarrollo y la sofisticación de los sistemas de vigilancia satelital, sumados al encarecimiento de los costosos operativos y la mejora constante de las defensas antiaéreas, llevaron a la Fuerza Aérea a finalizar el programa de manera progresiva. Las operaciones regulares del SR-71 se suspendieron inicialmente en 1989 y, tras un breve periodo de reactivación a mediados de la década de 1990, el programa se cerró definitivamente en 1998. En la actualidad, las unidades restantes se conservan en diversos museos de Estados Unidos, mientras que algunas plataformas continúan bajo la custodia de la NASA para la investigación científica de la aerodinámica, la propulsión y el comportamiento de materiales a altas temperaturas.