En un giro de guion sin precedentes, la NASA encuentra agua en un asteroide

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El pasado 20 de abril de 2025, la nave Lucy de la NASA realizó un sobrevuelo histórico del asteroide (52246) Donaldjohanson, un cuerpo situado en el cinturón principal entre Marte y Júpiter. Lo que los instrumentos registraron durante aquella aproximación ha sacudido las expectativas: la superficie del asteroide alberga filosilicatos ricos en hierro, un tipo de mineral que se forma únicamente tras una reacción química con agua líquida. Este hallazgo, publicado en la revista Science, prueba que el asteroide proviene de un mundo primitivo donde existió agua en estado líquido, hoy completamente seco.El espectrómetro infrarrojo LEISA de la sonda captó una banda de absorción centrada en 2,79 micrómetros, la marca característica de los grupos hidroxilo (OH) presentes en minerales hidratados. Los datos, combinados con observaciones terrestres previas, revelan una composición similar a la de ciertos meteoritos condríticos de tipo CM. “Los espectros de superficie muestran filosilicatos con hierro, lo que indica una evolución acuosa moderada en el cuerpo progenitor”, señala el equipo internacional en el artículo. Esa alteración se detuvo en una fase temprana, probablemente porque el calor o el agua se agotaron antes de transformar por completo los minerales originales.Un mundo bilobulado y una rotación caóticaLas cámaras de Lucy mostraron que Donaldjohanson tiene una forma bilobulada de 8,8 por 4,4 por 3,1 kilómetros, con un lóbulo grande y otro pequeño unidos por un cuello más liso. En esa zona de transición, los cráteres aparecen muy erosionados, lo que sugiere que el material se ha deslizado desde el lóbulo menor hacia el mayor en algún momento.Además, los cráteres de menos de 400 metros han sido borrados de forma generalizada, un fenómeno que los investigadores atribuyen a temblores sísmicos provocados por un gran impacto posterior a la formación del asteroide. El cuerpo gira sobre sí mismo de forma caótica (en estado de precesión libre) y completa un giro en unos 252 horas, una lentitud extrema que encaja con el frenado gradual causado por el efecto YORP, la presión de la radiación solar. Scientists are still studying data from NASA Lucy's flyby of asteroid Donaldjohanson! One of the surprising reveals has been the asteroid's shape, which indicates that it has undergone a lot of activity in its relatively short history. Read more: https://t.co/HWOZQRzZ67 pic.twitter.com/itHV3mnStp— NASA Marshall (@NASA_Marshall) June 21, 2026 Una ventana al agua primitiva del Sistema SolarEl análisis de los filosilicatos revela que la alteración acuosa en el asteroide progenitor fue más moderada que la de otros asteroides carbonáceos como Bennu o Ryugu, cuyas superficies están dominadas por minerales ricos en magnesio, un indicio de una transformación más avanzada.Esto sugiere que el cuerpo original de Donaldjohanson, destruido hace unos 155 millones de años en una colisión catastrófica, se formó en una región con una historia térmica diferente o con un suministro de agua más limitado.El hallazgo refuerza la idea de que los bloques que poblaron el Sistema Solar interior pudieron contener agua, pero en distintos grados de evolución, y que la misión Lucy, diseñada para explorar los asteroides troyanos de Júpiter, ya está proporcionando respuestas sobre los ingredientes básicos de nuestro vecindario cósmico.