Colombia, la entrada de ICR a América Latina: la firma global de asesoría estratégica abre operación en el país

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Evento de lanzamiento ICR Colombia. Foto: ICR.ICR (Integrated Corporate Relations), una de las firmas globales de asesoría estratégica para empresas y juntas directivas, abrió oficina en Bogotá y convirtió a Colombia en su punto de entrada a América Latina. Fundada en 1998 en Nueva York, la compañía asesora hoy a más de 1.000 clientes activos en el mundo y opera desde ciudades como Nueva York, donde está su sede principal, Londres y Beijing, a las que ahora suma la capital colombiana.La operación regional la lidera Mónica Jiménez González, Principal para América Latina de ICR, quien se vinculó a la firma hace cerca de seis meses tras más de dos décadas asesorando compañías desde adentro.Jiménez es abogada, vivió 18 años en Canadá dedicada al arbitraje internacional y regresó a Colombia en plena caída del precio del petróleo y en medio del arbitraje de Reficar. En entrevista con Valora Analitik, relató que volvió convocada para acompañar ese proceso y terminó como Secretaria General y Vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Ecopetrol, manejando comunicaciones, asuntos legales, gobierno corporativo, sostenibilidad y cumplimiento. Después pasó por empresas de energía en cargos similares: fue Chief Strategy, Sustainability & Legal Officer de GeoPark (NYSE) y hoy integra las juntas directivas de Cencosud y Grupo Bolívar.De Wall Street a la asesoríaICR nació en 1998 fundada por profesionales del mercado de capitales neoyorquino. La tesis original, contó Jiménez, fue que las relaciones públicas y la relación con inversionistas no debían tratarse como temas separados, sino en conjunto, para dar coherencia a la comunicación en materia de mercado de capitales. Con el tiempo la firma sumó una práctica de advisory enfocada en hitos empresariales, gobierno corporativo, sostenibilidad, prevención y manejo de crisis, donde, según la directiva, las compañías necesitan un acompañamiento especial.El modelo que ICR trae a la región reúne bajo un mismo techo cuatro frentes: mercados de capitales, gobierno corporativo, comunicaciones estratégicas y crisis. La firma cuenta con cerca de 400 expertos especializados por industria en Norteamérica, Europa y Asia, organizados en diez sectores con subespecialidades.ICR reporta haber asesorado en más del 20 % de los IPO en Estados Unidos valorados por encima de US$100 millones desde 2019, y en transacciones por más de US$60.000 millones desde 2020. Mónica Jiménez González, Principal para América Latina de ICR. Foto: ICR.ICR en ColombiaICR ya tenía clientes latinoamericanos, pero el vínculo histórico se daba cuando compañías de la región buscaban su experiencia para listarse en la bolsa de Nueva York.Lo que cambió, explicó Jiménez a Valora Analitik, es que esas mismas empresas empezaron a pedir acompañamiento en situaciones puntuales como cambios en la composición de sus juntas, ajustes en el número de miembros independientes o manejo de episodios de activismo accionarial.A esto se suma un argumento de mercado: según la firma, los inversionistas, las calificadoras, los reguladores y los proxy advisors ya no separan el desempeño financiero del gobierno corporativo, la sostenibilidad y la credibilidad reputacional, sino que los integran en la valoración y en las decisiones de acceso a capital.En paralelo, dijo Jiménez, las empresas que quieren crecer descubren que para conseguir financiación deben madurar antes su gobierno corporativo y su estrategia de sostenibilidad. «La subida a bolsa es una inversión, no es un costo», afirmó, aunque advirtió que ese retorno solo aparece con una estrategia previa y un esquema sólido para sostenerse.Empresas de familia en América LatinaPara Jiménez, la particularidad regional que le agrega valor al negocio es el peso de los grandes grupos económicos con control familiar que hoy atraviesan transiciones generacionales y de liderazgo que deberán resolverse en los próximos cinco a diez años.La firma mapea en qué momento está cada empresa familiar antes de proponer cambios, con la lógica de mostrar con números y estrategia que la decisión correcta es la mejor para la compañía y puede favorecer a todos los grupos de interés.Un reto adicional en la región es que muchas familias latinoamericanas prefieren un perfil bajo, lo que obliga a calibrar la estrategia de exposición.