Taiwán desafía a China y prueba por primera vez sus misiles HIMARS frente al estrecho

Wait 5 sec.

La tensión en el estrecho de Taiwán alcanza un nuevo pico de intensidad bélica. Las Fuerzas Armadas taiwanesas han ejecutado una demostración de fuerza sin precedentes en su costa occidental, apuntando directamente hacia el territorio de la China continental. El escenario elegido para este despliegue táctico ha sido el estuario del río Dajia, en la ciudad de Taichung. Los estrategas militares consideran esta zona plana un punto crítico para un hipotético desembarco anfibio enemigo.Durante estas maniobras, el Décimo Cuerpo del Ejército taiwanés ha puesto a prueba los sistemas de cohetes de artillería de alta movilidad, conocidos por sus siglas en inglés como HIMARS. Estos equipos, suministrados por Estados Unidos, representan una pieza clave en la estrategia de defensa asimétrica de Taipéi. Según detalla el portal especializado USNI News, el ejercicio forma parte de una serie de entrenamientos contra invasiones anfibias que las tropas locales llevan desarrollando durante toda la semana.Junto a los HIMARS, las divisiones blindadas han empleado obuses de 155 milímetros y artillería autopropulsada M109A2 y M110A2. Con ello, las fuerzas de defensa conformaron un muro de fuego a lo largo del litoral para disuadir cualquier agresión militar a gran escala.La táctica de 'disparar y esconderse'El ejercicio militar buscaba perfeccionar la capacidad de respuesta rápida de las tropas frente a un asalto repentino. Los lanzadores múltiples permanecieron ocultos hasta recibir la orden directa de ataque, momento en el que se desplazaron a sus posiciones de tiro en las orillas norte y sur del río. Esta maniobra pone en práctica la doctrina de disparar y huir, vital para evitar que los radares enemigos fijen la posición de la artillería y lancen un contraataque fulminante.El Comando de Artillería número 58 contemplaba el lanzamiento de 36 cohetes de práctica de alcance reducido M28 en tres oleadas consecutivas. Sin embargo, la artillería taiwanesa disparó finalmente 32 proyectiles hacia las aguas del estrecho, impactando en zonas designadas a unos nueve kilómetros de la costa. Las autoridades militares confirmaron que cuatro cohetes sufrieron fallos técnicos y no lograron detonar. Este incidente se encuentra bajo estricta investigación interna para depurar responsabilidades.La última oleada del ejercicio empleó una táctica de impacto simultáneo. Los lanzadores sincronizaron sus disparos para que toda la munición alcanzara el objetivo al mismo tiempo. De este modo, las fuerzas taiwanesas buscan maximizar el daño estructural y psicológico sobre una supuesta flota invasora.Un escudo a 300 kilómetros de distanciaLa ubicación de estas pruebas balísticas envía un mensaje directo a la cúpula militar de Pekín. Aunque Taiwán ya probó estos sistemas en mayo del año pasado en su costa oriental, esta es la primera vez que los misiles apuntan directamente al estrecho. Los lanzadores HIMARS tienen un alcance máximo de 300 kilómetros, una distancia operativa que sitúa a la provincia china de Fujian dentro de su radio de impacto directo.El Gobierno taiwanés ha adquirido docenas de estos sistemas móviles para fortalecer su red de defensa costera y complicar los cálculos bélicos de su adversario. La movilidad extrema de los camiones lanzadores encarece enormemente cualquier intento de invasión, dado que rastrear y destruir estas unidades en movimiento resulta extremadamente complejo para la aviación enemiga.Pekín considera a Taiwán una provincia rebelde y condena sistemáticamente la venta de armamento estadounidense a la isla. Mientras tanto, Taipéi acelera su rearme integral y eleva su presupuesto de defensa por encima del 3% del PIB, preparándose a contrarreloj para cualquier escenario bélico en la región del Indo-Pacífico.