El auge del ayuno intermitente ha hecho que eso de desayunar o no, sea una decisión bastante personal. Y es ya hace tiempo que se sabe que tampoco es que sea la comida más importante del día, pero no por eso debemos maltratar a la primera ingesta del día. Los expertos advierten que no hay que descuidar su calidad y que ahí es donde más falla la gente, por que el problema no está en desayunar o no, sino en hacerlo mal. En este contexto se ha pronunciado Gerardo Ochoa, médico especialista en glucosa y salud cardiovascular, quien propone replantear qué comemos al empezar nuestra jornada. Así, en una entrevista en el pódcast 'Tengo un plan', el divulgador recomienda abandonar los desayunos dulces, habituales en muchos hogares, y apostar por opciones saladas ricas en proteínas, vegetales y grasas saludables. «La gente desayuna postre», resume, en referencia al consumo de bollería, cereales azucarados o tostadas con productos refinados. Su propuesta pasa por reducir de forma drástica la ingesta de carbohidratos, situándola por debajo de los 30 gramos diarios. Este enfoque, cercano a la dieta cetogénica, favorece que el organismo utilice la grasa como fuente principal de energía, evitando picos de glucosa y mejorando la estabilidad metabólica a lo largo del día. Entre las alternativas que plantea, destaca aprovechar las sobras de la cena, como carne, y combinarlas con dos o tres huevos. También recomienda ensaladas abundantes desde primera hora, en las que al menos la mitad del plato sean vegetales de hoja verde, junto con aguacate, aceitunas, semillas, queso y aliños naturales a base de aceite de oliva, limón y sal. Otra opción sencilla es el jamón ibérico con queso, acompañado de rúcula y un chorrito de aceite de oliva. «Es un muy buen desayuno», indica el experto, que también cuestiona la demonización del colesterol: «Está satanizado y mal entendido». «El enemigo real se llama inflamación. Ve cómo están tus triglicéridos, si tienes resistencia a la insulina, y si llevas una vida sedentaria y ultraprocesada», reflexiona el especialista.