El cabildo de hermanos de la Hermandad de la Amargura ha aprobado por unanimidad la restauración y pasado a nuevo soporte del manto de su Dolorosa titular. El trabajo será realizado por el taller Hermanas Rama, de la localidad sevillana de Brenes, una firma elegida entre cerca de una decena de talleres consultados por la junta de gobierno antes de adoptar la decisión final.Esta pieza cuenta con más de sesenta años de antigüedad desde que se estrenó en la Semana Santa de 1961. Está bordada sobre terciopelo de Lyon azul pavo real y fue ejecutada por las religiosas del convento jerezano de las Carmelitas bajo diseño del orfebre sevillano Manuel Seco Velasco.Una obra singular con quince cartelas bordadas en sedaSe trata de una obra única dentro del arte del bordado, con un diseño excepcional y el gran valor añadido de las quince cartelas bordadas en seda distribuidas por todo el manto. Precisamente estas piezas son las que requieren una atención más especializada por su calidad y ejecución, motivo por el que en la elección del taller se ha tenido muy en cuenta su experiencia en el tratamiento de la seda, una de las especialidades de la firma de Brenes.Hermanas Rama, María José y Rosario —que estuvieron presentes en el cabildo para explicar el proyecto—, acumulan unas tres décadas de trayectoria en este oficio artesanal y cuentan con trabajos para hermandades sevillanas como el Calvario, la Amargura o la Esperanza de Triana.“La seda es lo que presenta las partes más deterioradas por el paso del tiempo, ya que este material tiene una especie de fecha de caducidad y estaban ya empezando a perder colores y matices en los bordados”, corrobora el hermano mayor, Alejandro Aguilar, a lavozdelsur.es. Añade que, a juicio de los técnicos que han estudiado la pieza, “han coincidido en que era el momento óptimo de meterle mano a la restauración”.Máximo dos salidas con un manto lisoAguilar explica que se trata de una restauración integral tanto de la seda como de los bordados en oro, “que en un 85% están en perfectas condiciones”, mientras que el resto presenta pérdida de hilo, roces y otras deficiencias, “lo normal que puede pasar después de 65 años utilizándolo”.La intervención implicará sustituir el terciopelo, bastante deteriorado. Para ello, el primer paso será realizar una fotogrametría completa del manto. “Se digitalizará para empezar a desmontarlo y, en cuanto al color, se recuperará el original, que se podrá comprobar una vez que se levante una de las piezas de bordado de oro que nos dará la tintada primitiva, porque ahora mismo el color que se ve del manto no es el que tuvo cuando se estrenó”.Al mismo tiempo que el manto también se intervendrá una toca con bordados antiguos del siglo XIX. Esta pieza será la que luzca sobre el manto liso que llevará la Virgen de la Amargura durante la ausencia del suyo.Además, en 2028 se cumple el centenario de la hermandad, por lo que el reestreno de la pieza podría coincidir con esta efeméride para la que la corporación ya trabaja en distintos proyectos conmemorativos.Abundante documentación históricaLo que sí es seguro es que en 2027 la Virgen procesionará con un manto liso. “De ahí que queramos tener esa toca como elemento que sustituya la ausencia del manto e irá sobre uno en terciopelo azul”, señala el hermano mayor.Aguilar insiste en que “estamos hablando de una intervención integral: soporte, piezas de oro, la seda, limpieza, tratamiento a las piezas por si hay algún tipo de agente biológico que esté atacando a la seda, reintegración de todas las piezas a su estado original”.Para ello, la cofradía dispone del diseño original de Seco Velasco e incluso de una pieza de orfebrería realizada por el propio artista que sirvió de modelo para las Carmelitas cuando ejecutaron el manto.“Tenemos la suerte de conservar bastantes pruebas documentales para que la intervención sea lo más fidedigna posible a la hechura original”, subraya Aguilar.La secuencia de trabajo prevista comenzará por los medallones de seda, “porque es lo más delicado y complejo”. Posteriormente se abordarán las piezas de bordado en oro, “todo en las mismas condiciones, con la misma calidad, los mismos calibres, el mismo tipo de puntadas y la misma técnica que tenga cada una de las piezas”.Por otra parte, en el mismo cabildo también se aprobó que Alejandro Aguilar pueda optar a un tercer mandato al frente de la hermandad, una vez concluya el actual, con la intención de que el proyecto de restauración no quede en manos de una nueva junta de gobierno y pueda culminarse bajo la dirección del equipo que ha impulsado la intervención.