¿Qué ocurre cuando la educación domina la escena museística?

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Del 4 al 6 de junio se realizó una nueva edición de NODO, el programa de la Cámara Argentina de Galerías de Arte Contemporáneo (Meridiano) para fortalecer el mercado local a través de recorridos por galerías, adquisiciones y encuentros entre profesionales del sector. Dentro de ese circuito, se desarrollaron dos conversatorios en el Museo de Arte Moderno y Fundación PROA que reunieron a directores de museos, curadores e investigadores de América y Europa para debatir los desafíos que enfrentan hoy las instituciones culturales: el rearmado de las colecciones, la llegada de nuevos públicos, la relación entre curaduría y pedagogía y la función social y política del museo.Viernes. El auditorio del Moderno es la sede del primer conversatorio: “Museos para la vida común”. Con Patricio Orellana y Valeria Semilla de moderadores, se presentan Marielsa Castro Vizcarra (Museo de Arte Moderno de Medellín); Monika Bayer-Wermuth (Museo Brandhorst, Múnich); y Juan Canela (Museo de Arte Contemporáneo de Panamá).Los tres repasan la historia de las instituciones en las que trabajan y destacan la importancia del espacio público, el exterior del museo, donde se realizan múltiples eventos, desde ferias de libros hasta fiestas y obras de teatro. También ahondan en el problema de las colecciones, los modos de adquisición frente a la cada vez mayor escasez de fondos y finalmente abordan las últimas exposiciones en las que han trabajado.Marielsa Castro Vizcarra y Juan Canela, en el Moderno durante NODO 2026 (Meridiano).Más allá de las diferencias (presupuestos, estilos, dinámicas), los tres curadores coinciden en remarcar los huecos históricos y de género en las colecciones y explicitan diversas estrategias para revertir la situación e incorporar artistas invisibilizados, entre ellos Débora Arango (Medellín, 1907-2005), la primera mujer en pintar desnudos femeninos en Colombia, quien donó sus obras al Museo de Medellín en 1986 luego de ser rechazada durante años. Esta apertura expande la idea de colección y la afianza como una herramienta de reparación histórica, capaz de revisar formas de representación heredadas y ampliar la presencia de sujetos y relatos tradicionalmente excluidos del campo artístico.En las intervenciones, curaduría y pedagogía se entrelazan. Castro Vizcarra pondera la creación de la Escuela Feminista de Pintura, un experimento artístico organizado por Ad Minolitti tendiente a combatir la pedagogía patriarcal. Bayer-Wermuth apuesta fuerte por el acceso a las obras, las plataformas de investigación y el intercambio con los visitantes, especialmente niños y adolescentes, a quienes están dirigidas buena parte de las propuestas del Museo Brandhorst.Recorridos gratuitos por las galerías porteñas. (Meridiano)Juan Canela abre con una definición de museo de la década del setenta, que determina que las exhibiciones estarán orientadas al “estudio, educación y disfrute”. Y en la diapositiva siguiente cita la última definición del Consejo Internacional de Museos (ICOM, 2022). Lo interesante es que ésta, además de agregar el patrimonio inmaterial, revela un orden distinto: educación, disfrute y reflexión. Canela no se detiene en la nueva combinatoria, pero yo no sé abstenerme, ya que todo reordenamiento, por ingenuo que pueda parecer, supone una jerarquía.¿Qué significa que, al menos en términos oficiales, la educación se haya convertido en el horizonte privilegiado de los museos? Quizás sea parte de un proceso global de pedagogización por el que ningún espectador debería abandonar las salas sin una explicación coherente de lo que vio o percibió. Tampoco parece casual que la reflexión se desplace al último puesto, en un momento de notorio declive del pensamiento crítico.Junto a los circuitos, se realizaron dos mesas de debate. Canela, junto a Castro Vizcarra, insiste en la necesidad de revisar las colecciones y poner en evidencia el despojo histórico que han sufrido. En este sentido, dice algo que abriría otra línea de discusión, imposible de dar ahora: la representación de la mujer estuvo en manos de los hombres, la de los negros en manos de los blancos, y podríamos agregar, la de los pueblos originarios en manos de los europeos.Sábado. Fundación Proa. Rosario García Martínez conduce la charla “Formar para construir: el valor de lo público y sus audiencias”. Invitados: Gean Moreno (Instituto de Arte Contemporáneo de Miami), Jaime González Solís (Museo Universitario Arte Contemporáneo de México) y Paulo Miyada (curador independiente).El centro de la mesa gira en torno a la construcción de nuevas audiencias, la participación ciudadana y la relación entre práctica curatorial y práctica pedagógica, lo que hace resonar inevitablemente la pregunta de ayer: ¿Qué ocurre cuando la educación domina la escena museística?NODO 2026.Moreno cuenta que por la cercanía del Instituto con barriadas pobres, todas las actividades y exhibiciones son gratuitas, lo que elimina un obstáculo a la hora de decidir la visita. Según González Solís, al integrar un museo universitario el gran interrogante es el comportamiento de la población no universitaria. Por eso apuntan a generar espacios de encuentro, seminarios, una batería de eventos y producciones que intentan acercar distintas clases de públicos, incluso a quienes se sienten relegados por las políticas culturales.El desafío es enorme, dada la crisis actual de las instituciones. Quizás 40 o 50 años atrás era prestigioso visitar un museo (los experimentos sociológicos de Pierre Bourdieu lo confirmaban), pero hoy, cuando la cultura letrada ha perdido cierto brillo y lo intelectual se percibe como sinónimo de jactancia, se vuelven relevantes las estrategias para involucrar a personas que le asignan escaso o nulo valor a la institución museo, o lo tratan indistintamente de cualquier otro punto turístico de la ciudad.Este es un tema clave, porque el museo necesita cimentar vínculos duraderos con el público más que apuntar sólo a visitas esporádicas. Pero ¿cómo? El curador brasileño Paulo Miyada detalla la experiencia de la escuela entrópica, un proyecto pedagógico alternativo de transformación (creación y destrucción) continua, que buscaba sustituir la transmisión de saberes por la construcción colectiva de dudas, experiencias y procesos creativos abiertos, una forma heterodoxa de enseñanza, alejada en lo posible de la lógica del intercambio mercantil.Es cierto que durante las jornadas no hubo demasiado lugar para la polémica. La opinión unánime coincidió en fomentar el rol de las instituciones como espacios críticos del arte, la cultura y la sociedad. Moreno, sin embargo, introdujo una nota de conflicto al referirse a la precarización de los artistas “que no pueden pagar el alquiler” frente al complejo de los coleccionistas sin tradición (se habló también de la injusta relación entre museos y mega galerías).Más allá de los posicionamientos, los recorridos y las ideologías predominantes, podríamos decir que la mesa del viernes concentró una mirada histórica de las instituciones, mientras que el sábado se impuso la reflexión sobre los modos de abordar al público.Como síntesis de las jornadas, y apuesta futura, reservo las palabras de Paulo Miyada respecto de que el arte no es una manera eficiente de emitir discursos (por el contrario, quizás sea una forma de interrumpirlos y suspender la comunicación), ya que existen modos discursivos mucho más eficaces, pero sin la potencia de atentar contra nuestra percepción normalizada de las cosas.Entonces, el verdadero compromiso de las instituciones con el arte y el público es no bajar nunca el nivel, no intentar explicar todo, sino “preservar la opacidad de la obra”. Ojalá.Mirá tambiénBlanca de la Torre: “El arte tiene la responsabilidad de construir imaginarios positivos para el futuro”Mirá tambiénUn impulso al arte argentino: Jacoby y Aisenberg, entre las primeras adquisiciones de NODO 2026Mirá tambiénColaboración, debate y oportunidades de mercado: NODO 2026 acerca nuevos visitantes a las galerías de arte porteñasRecibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOTags relacionadosArte argentinoArte contemporáneo