Más de uno se ha sorprendido estos últimos días cuando ha leído, visto u oído las declaraciones de José María Román, Chefi para los amigos y conocidos, en las que abogaba por una abstención condicionada por parte del Partido Socialista en la investidura de Moreno Bonilla. Hay periodistas que ante esta propuesta han calificado a Román de verso suelto cuando en realidad quienes le conocemos estamos convencidos de que más que un verso suelto es toda una antología poética y a la historia más reciente me remito.Tengo pocas dudas sobre las capacidades como alcalde de Román que ha sido capaz de mantener al PSOE al frente de la alcaldía de Chiclana contra viento y marea a pesar de que los resultados de otras elecciones como los reciente de las autonómicas andaluzas han demostrado que es el Partido Popular el que cuenta con mayor porcentaje de votos en la ciudad. Sin embargo cuando se habla de elecciones municipales la cosa cambia gracias a esa transversalidad social que Chefi ha sabido cultivar.Por eso cuando su figura emerge en ámbitos distintos del municipal hay que tener siempre claro que por muy alejado que parezca el tema del que habla, en este caso la investidura de Moreno Bonilla, su motivación sigue estando en su particular estrategia municipal. Y por si quedara alguna duda de eso basta con profundizar en la noticia más allá de los ruidosos titulares para darse cuenta de que no hay pretensiones más allá del rio Iro.La verdad es que no sé cómo habrá interpretado la propuesta de Román el vecino del norte y consejero áulico de María Jesús Montero, y en otros tiempos coaligado con Chefi en la estrategia provincial, tampoco sabemos si la dirección regional socialista va a pronunciarse sobre una propuesta que choca frontalmente con su estrategia de oposición pero lo que si tengo claro que ante la gente de Chiclana, Román ha dado otro zarpazo de simpatías en su estrategia local de transversalidad social y política porque aparece de nuevo como el defensor de los intereses locales por encima de las diferencias ideológicas.Y al mismo tiempo hace su propia aportación a la lucha por cerrar el paso a la extrema derecha que representa Vox y que hoy en día es la asignatura pendiente de los partidos democráticos. Por si fuera poco con este triple salto mortal con tirabuzón con el que Chefi se ha lanzado a la piscina de la incertidumbre de la política andaluza también le pone tarea a Moreno Bonilla y al Partido Popular andaluz, la de la aprobación de la propuesta de financiación que elaboró Montero siendo Vicepresidenta y ministra de Hacienda, que a su entender podría ser la panacea de la financiación de las necesidades de los ayuntamientos. Una vela a Dios y otra al diablo, Chefi en estado puro.